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11 grandes mentiras sobre nutrición

 

 

by Kris Gunnars
Febrero 11, 2013

del Sitio Web AuthorityNutrition

traducción de Adela Kaufmann

Hay una gran cantidad de información errónea dando vueltas alrededor de la nutrición en general. He enumerado los peores ejemplos en este artículo, perlo desafortunadamente esto es sólo la punta del iceberg.

Aquí están las 11 más grandes mentiras, mitos y conceptos erróneos de nutrición general.

1. Los huevos no son saludables

Hay una cosa con la cual los profesionales de nutrición han tenido un éxito notable... y es de demonizar a los alimentos muy saludables.

 

El peor ejemplo de esto es huevos, los cuales pasan a contener una gran cantidad de colesterol y se consideraron por lo tanto a aumentar el riesgo de enfermedad cardíaca.

 

Sin embargo, recientemente se ha demostrado que el colesterol en la dieta realmente no eleva el colesterol en sangre. De hecho, los huevos principalmente, aumentan el colesterol "bueno" y no están asociados con un mayor riesgo de enfermedades del corazón (12).

 

Lo que te queda es uno de los alimentos más nutritivos del planeta. Son altos en todo tipo de nutrientes, junto con antioxidantes únicos que protegen nuestros ojos (3).

 

Para colmo, a pesar de ser una comida de "alto contenido de grasa", comer huevos para el desayuno está demostrado que causa una pérdida de peso significativa en comparación con los panecillos para el desayuno (45).

 

Punto Fundamental:

Los huevos no causan enfermedades del corazón y son uno de los alimentos más nutritivos del planeta. Los huevos para el desayuno pueden ayudar a perder peso.

2. La grasa saturada es mala para ti

 

Hace algunas décadas, se decidió que la epidemia de enfermedades del corazón fue causada por comer demasiada grasa, grasa saturada en particular. Esto se basó en estudios muy deficientes y decisiones políticas que han demostrado estar completamente equivocadas.

 

Un masivo artículo de revisión publicado en 2010 miraba 21 prospectivos estudios epidemiológicos con un total de 347,747 sujetos.

 

Sus resultados:

absolutamente ninguna asociación entre la grasa saturada y la enfermedad de corazón (6).

 

La idea de que la grasa saturada aumentaba el riesgo de enfermedades del corazón era una teoría no probada que de alguna manera se convirtió en la sabiduría convencional (7).

 

Comer grasa saturada aumenta la cantidad de colesterol HDL (el "bueno") en la sangre y cambia la LDL de pequeñas y densas LDL (muy malas) a LDL grande, que es benigno (89).

 

La carne, el aceite de coco, queso, mantequilla... no hay absolutamente ninguna razón para temer a estos alimentos.

 

Punto Fundamental:

Los estudios más recientes han demostrado que las grasas saturadas no causan enfermedades del corazón. Los alimentos naturales que son altos en grasas saturadas son buenos para usted.

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ENTRE LA BASURA Y EL HAMBRE

Este porcentaje equivale a 1300 millones de toneladas que podrían alimentar a 870 millones de personas.

De esos 1300 millones de toneladas, cien corresponden a desechos de comida en América latina. Esta cifra indica que entre el 10 y el 15 por ciento de los alimentos que se producen en la región jamás llega al estómago de una persona.

La pobreza en América Latina alcanza al 28.8% de la población, 167 millones se encuentran en esa situación, reveló un informe dela Comisión Económicapara América Latina y el Caribe (Cepal). De ellos, 66 millones viven en la extrema pobreza. El informe también habla de la región más desigual del mundo, donde el 10% de la población más rica recibe 32% de los ingresos totales, mientras que el 40% más pobre sólo recibe el 15%.

Mientras en Chile se prepara un  encuentro entre los  países latinoamericano-caribeños, por un lado, y dela Unión Europea, por el otro,  Tristam Stuart, de la organización civil “Feeding the 5.000″, señaló que uno de los principales problemas en Latinoamérica son las exigencias europeas:

“Por ejemplo, en esta región se despilfarran cantidades enormes de plátanos que no cumplen los requisitos de aspecto físico -mismo color, tamaño o forma bonita- impuestos por el mercado europeo”. Pese a “que no tienen ningún defecto a nivel nutricional”, sostuvo.

Sin embargo, Latinoamérica no está entre las zonas del mundo que más alimentos tira a la basura. Las que representan el mayor problema son las regiones con niveles más elevados de industrialización, como Europa o Norteamérica, donde un 40 por ciento de lo que se produce, que equivale a la producción total de África, se desecha.

Segúnla FAO, el 95 por ciento de los productos desechados en los países en desarrollo no lo es de forma intencionada, sino como consecuencia de deficiencias financieras, limitaciones técnicas o de infraestructuras en la fase inicial de la cadena de distribución. En las economías más desarrolladas las mayores pérdidas se producen en la fase final de la cadena -minoristas y consumidores- por malas prácticas, estándares de calidad establecidos y, sobre todo por los cánones impuestos por el consumismo, otorgándole importancia extrema a la apariencia de los alimentos.

En cuanto a la cantidad de alimentos que se desperdician directamente por los consumidores también destacan Europa y Norteamérica, donde cada persona tira una media de entre 95 y115 kilogramosde comida cada año, mientras que en África subsahariana y el sudeste de Asia el promedio es de6 a11 kilos.

“En un mundo de 7.000 millones de personas, que espera crecer hasta los 9.000 millones, desperdiciar comida no tiene ningún sentido a nivel económico, ético ni medioambiental”, comentó el director del PNUMA, Achim Steiner. Obviamente, reducir el desperdicio de comida podría llevar a un uso más eficiente de la tierra y una mejor gestión del agua.

 

Fuente: http://www.surysur.net/2013/01/entre-la-basura-y-el-hambre/#more-36564

 

 

Sialoterapia, la más rápida medida curativa

Fuente: ecosaludweb.com.ar

La saliva

Es usada actualmente por millones de lobos, leones, tigres, perros, gatos, etc., más los humanos que mantienen una tradición que  forma parte de una cultura popular  difundida  en ámbitos familiares.

Desde diversos espacios académicos se rescata  opiniones al respecto

-Dr. Guillermo Esquivias Leaño (Autor. Ex Director de la Facultad de Medicina y ex maestro de tiempo completo de la misma, en la Universidad de Guadalajara. Políglota. Iniciador de la neurocirugía mediante anestesia local): “Una gran obra. Ya recomiendo la saliva para curarse”.

-Dr. Carlos Häubi Segura (Autor. Investigador. Maestro universitario. Políglota): “Andrés ahora nos vuelve a bombardear con sus revolucionarias ideas…sugiriendo que la curación de muchas afecciones está… en la punta de la lengua”.

-Instituto Pasteur, de Francia: “En la saliva hay un analgésico 6 veces más fuerte que la morfina”.

-Universidad de Amsterdam, Holanda: “La histatina en la saliva produce cicatrización rápida en heridas”.

-Universidad Alemana de Greifswald. “Escupir no es saludable. El sistema de defensas se desequilibra”.

-Universidad de Harvard: “La lisozima en la saliva protege contra microbios“.

-Los investigadores de Los Países Bajos han identificado un compuesto en la saliva humana acelera la cicatrización de las heridas. Este compuesto en la saliva humana, incrementa en gran medida la velocidad de cicatrización de las heridas, de acuerdo con su informe publicado el miércoles en Diario de la Federación Americana de Sociedades de Biología Experimental (FASEB). El equipo de investigación encontró que la histatina, una pequeña proteína en la saliva, que antes sólo se creía que mataba las bacterias, es responsable de la cicatrización de heridas.

-A. C. Celso, en “Los ocho libros de la Medicina”, un inigualable resumen de cuanto se había dicho y hecho en medicina hasta la primera mitad del siglo I a.C. Aquí quiero acentuar el hecho de que los testimonios valen, pero la investigación metódica es indispensable.

Nuestra saliva: ¿para qué sirve y de qué está compuesta?

La saliva tiene efectos analgésicos, bactericidas, coagulantes y aceleradores de la regeneración celular

Actúa químicamente a nivel celular y reactivamente en el S. N.C.( Sistema Nervioso Central), acupunturalmente, y tal vez homeopáticamente.

En investigaciones a nivel científico podemos citar a Irwin Mandel, profesor emérito de la Universidad de Columbia y uno de los pioneros en estas investigaciones. Siglos atrás, los médicos pensaban que las glándulas salivales eran órganos excretores secundarios que liberaban al cuerpo de las toxinas y de los malos espíritus del cerebro. Por eso, solían dar a los pacientes dosis de bicloruro de mercurio para que brotara saliva de sus bocas.

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MICROONDAS, UN RIESGO PARA LA SALUD

Publicamos a continuación, completo y en forma textual, el informe del Dr. Patrick Quanten sobre el problemático y omnipresente horno de microondas. El lector podrá sacar sus conclusiones y decidir si es conveniente su uso.

¿Cómo funcionan los hornos microondas? Las microondas son una forma de energía electromagnética, como las ondas de luz o de la radio. Las ondas son ondas muy cortas “micro” de energía electromagnética que viajan a la velocidad de186.282 millaspor segundo. Las microondas se usan para los teléfonos celulares, las señales satelitales, las comunicaciones militares y aeronáuticas (todas éstas son causas conocidas de enfermedad por radiación si usted vive por casualidad en un punto de resonancia de estas ondas).

Las microondas, según nos dicen en su defensa, son un fenómeno natural ya que pueden encontrarse en la naturaleza. ¡Entonces no pueden ser malas para nosotros! Y tienen razón: ocurren de manera natural. Las microondas se producen de manera natural en casi todas partes del mundo, desde la tierra hasta el sol. La diferencia, sin embargo, es ésta: las microondas del sol están basadas en los principios de pulsos de corriente continua (DC) que no crean calor por fricción; los hornos microondas usan corriente alterna (AC) creando calor por fricción. Un horno microondas produce una longitud de onda de energía en picos, donde toda la potencia va dentro de solamente una estrecha banda de frecuencia del espectro de energía. La energía solar opera en una frecuencia de energía amplia.

Dicho en otros términos, la radiación producida por el horno microondas tiene solamente una frecuencia, mientras que la energía solar cubre todo un espectro. Las frecuencias de energía son importantes porque el patrón de resonancia armado por su interacción puede ser estrecho o amplio. Si el espectro es muy estrecho, se incrementa el poder de resonancia; si el espectro es más amplio, entonces el efecto de resonancia se expande y el intercambio de energía es parejo.

Todo horno microondas contiene un magnetrón, un tubo en donde los electrones son afectados por los campos magnéticos y eléctricos de modo tal que producen una micro radiación de longitud de onda de alrededor de 2450 Mega Hertz (MHz) o 245 Giga Hertz (GHz). La radiación de microondas interactúa con la frecuencia oscilante de las moléculas de los alimentos. Toda energía de ondas cambia la polaridad de positiva a negativa con cada ciclo de la onda. En las microondas, estos cambios de polaridad ocurren millones de veces por segundo. Todas las moléculas de cualquier tipo de tejido, incluyendo nuestro alimento, están construidas sobre campos electromagnéticos. Éstos son seriamente turbados cuando la polaridad de las moléculas cambia de positivo a negativo unas 2.450.000.000 de veces por segundo. Es esta fricción la que crea calor en la comida. ¡Así es cómo se puede calentar la materia en pocos segundos!

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Medico Homeopata Madrid

TIPOS DE TOXEMIA

El terreno lo es todo

En el lecho de muerte, Louis Pasteur -demonizador de los virus y alabado por ello- intentó enmendar su error, al afirmar: “El virus no es nada, el terreno lo es todo”. Pero su declaración póstuma pasó y pasa inadvertida. Como pasa inadvertida la afirmación básica de la medicina natural: “La causa profunda de todas las enfermedades es la suciedad del terreno producida por la acumulación de desechos”.

Como hemos visto, los desechos orgánicos no se depositan en un solo lugar, sino que circulan por todo el cuerpo. El organismo todo sufre la sobrecarga, pero como cada persona tiene su punto débil, es allí donde aparecerá la crisis visible y dolorosa. Lamentablemente, terapeuta y paciente por lo general olvidan esta realidad, enfocándose en los síntomas y olvidando las causas primarias.

El moderno concepto de diagnóstico sirve sólo para rotular al barómetro de una caldera a punto de explotar por exceso de presión. Es inútil ocuparse del barómetro. Por sentido común, debemosdisminuir la presión de la caldera. Aliviada la presión, el barómetro, por sí mismo dejará de indicar el estado de emergencia.

Llevemos la analogía a nuestro automóvil, mecanismo sencillo de comprender y al cual generalmente le brindamos mejores atenciones que a nuestro organismo, tal vez porque aquel nos costó esfuerzo y éste fue un regalo de la existencia. Imaginemos que viajando en ruta, se nos enciende la luz roja de presión de aceite. ¿Qué hacemos?

El sentido común aconsejaría detenernos de inmediato e investigar la causa que originó el inconveniente: falta de lubricante, problema de la bomba de aceite, rotura del carter, etc. Resuelta la dificultad, arrancaremos el motor y veremos que la luz roja se apaga por sí sola.

En cambio ¿qué hacemos cuando algo similar sucede en nuestro organismo? Por lo general,desenchufamos el bulbo de la luz roja. O sea, buscamos una “pastillita mágica” que apague el indicador de alarma: algo que baje la presión, el colesterol, la glucosa, las hormonas tiroideas, la inflamación o cualquier otro parámetro fuera de norma, sin preocuparnos de revisar la causa que activó la alarma.

Si obramos así en el automóvil, ¿qué sucederá? Inicialmente seguiremos como si nada, confiados por no ver más la luz roja. Pero unos kilómetros después sobrevendrá el desastre: el motor claudicará. Esto es inexorable en la mecánica vehicular... y también lo es en la lógica del funcionamiento corporal.

Es más, el moderno sistema de monitoreo médico ha generado una obsesión por los parámetros fuera de norma. Profesionales y pacientes viven pendientes del valor de glucosa, presión, colesterol, hormona tiroidea, triglicéridos o densidad ósea. A través de fármacos se obtiene la ilusoria satisfacción de poner en caja los guarismos desequilibrados. Sería como si en el ejemplo del automóvil,moviésemos con la mano la aguja del manómetro de presión de aceite, hasta llevarla a zona de seguridad. ¿De qué nos sirve, si el desequilibrio profundo se mantiene?

Todo esto es sencillo de corroborar en la práctica. ¿Cómo es posible que un simple drenaje de toxinas pueda provocar la remisión de distintos síntomas en una persona, por diferentes que éstos sean? La concepción de la enfermedad como consecuencia de la sobrecarga tóxica, se opone a la concepción microbiana, donde todo parece ser resultado de la acción de virus y bacterias. Y es lícito preguntarse: si los microbios son tan letales, ¿cómo es que ciertas personas sucumben ante ellos y otras tienen reacción nula?

Los microbios no son más que huéspedes de un terreno sobrecargado, que permite su expresión o desarrollo. Podrá argumentarse que todo depende de la fortaleza del sistema inmunológico de cada persona, pero como veremos luego, la eficiencia de nuestro sistema defensivo, como toda parte integrante del cuerpo, es consecuencia directa del estado de limpieza de nuestros fluidos internos. O sea que: el terreno lo es todo.

TOXINAS INTERNAS

Nuestro organismo depende totalmente de aportes externos para construirse, renovarse y funcionar. O sea que está perfectamente preparado para procesar sustancias que vienen del exterior, convirtiéndolas en elementos útiles para el funcionamiento corporal. Hasta los nutrientes más nobles y puros, requieren de procesos degradatorios y asimilatorios, que implican producción de desechos metabólicos.

Asimismo, la continua regeneración celular de órganos y tejidos, provoca cantidad de células muertas que deben ser eliminadas de inmediato. Para hacer frente a esta vasta tarea, el cuerpo se ha dotado de un grupo de órganos especializados para tal fin: losemuntorios.

Pero si las toxinas son naturales y estamos dotados de una buena estructura de órganos de eliminación, ¿por qué nos intoxicamos? O lo que es igual, ¿por qué enfermamos? La respuesta es muy sencilla: Porque sobrepasamos la natural capacidad de eliminación, o sea, generamos más desechos de los que podemos evacuar.

Visualizando el origen de las toxinas que procesamos, podremos tener una mejor idea de cómo limitar su generación y colaborar con el exigido funcionamiento corporal. Debemos tener en cuenta que la realidad moderna es muy diferente que la de nuestros antepasados. Ellos debían lidiar sólo con algún fruto tóxico, alergenos naturales, microbios y desechos normales de los procesos metabólicos internos. En cambio nosotros estamos sumamente afectados por la degradación del medio ambiente y sobre todo por la alimentación industrializada. Pero vayamos por partes.

La mayor cantidad de toxinas proviene de la natural degradación de los alimentos ingeridos, proceso necesario para convertir los nutrientes en sustancias más simples, capaces de generar energía y material constructivo. Estas transformaciones producen desechos, cuya eliminación esta prevista en el funcionamiento orgánico. Por ejemplo: las proteínas, al desdoblarse en aminoácidos, generan urea y ácido úrico; la combustión de la glucosa produce ácido láctico y gas carbónico; las grasas mal transformadas, ácidos cetónicos.

Estas toxinas del metabolismo interno son perfectamente toleradas por el organismo, siempre y cuando no superen cierto límite. Este límite está dado por nuestra capacidad de digerir, combustionar y eliminar. Al superar este umbral, los desechos, aunque naturales, se convierten en una amenaza para el cuerpo, entorpeciendo su normal funcionamiento.

Para visualizar como funciona el proceso de acumulación, veamos un par de cifras orientativas relacionadas con los riñones. Estos órganos deberían eliminar 25 a 30 gramos diarios de urea. Si sólo eliminan 20, significa una retención de 5 gramos por día, o sea 150 gramos mensuales.

Esto permite entender la importancia de una alimentación sobria y frugal, de buena calidad y en dosis adecuada a nuestro desgaste calórico. Aún con alimentos sanos y naturales, si comemos más de lo que gastamos, estamos creando un problema adicional al organismo, que debe lidiar con sustancias que no puede utilizar y/o eliminar… y que algún destino deberán tener!!!

La sobrealimentación y el sedentarismo se han convertido en grandes problemas de la sociedad moderna. Es muy sencillo que las personas ingieran más de tres mil calorías diarias y gasten mucho menos de dos mil. Por su parte, el sedentarismo no solo impide la necesaria combustión de calorías excedentes, sino que dificulta la correcta oxidación de los residuos del metabolismo celular, con lo cual se generan aún más desechos tóxicos.

Todo esto se ve agravado por el nefasto sistema de producción industrial de los alimentos. Los procesos de manipulación yrefinación quitan preciosos elementos vitales y ello lleva al consumo de mayor volumen, en el intento de cubrir las necesidades netas de vitaminas y minerales.

Los problemas de la sobrealimentación no son sólo de acumulación. Cuando superamos la capacidad de procesamiento de nutrientes que tiene nuestro sistema digestivo, generamos una masa de alimentos mal transformados cuya tendencia es la fermentación y la putrefacción, lo cual produce nuevos venenos, que incrementan a su vez el ensuciamiento general. Esto se ve agravado por el estrés y los ritmos antinaturales, que merman nuestra capacidad metabólica.

TOXINAS EXTERNAS

Pero el alimento moderno tiene otros oscuros aspectos relacionados con la intoxicación del organismo y que van más allá de la abundancia. Si bien el tema se desarrolla ampliamente en otra publicación, repasemos aquí lo estrechamente relacionado con la toxemia corporal.

Las técnicas actuales de producción primariaindustrialización, además de empobrecer la calidad del alimento, generan una nefasta carga de sustancias eminentemente tóxicas, que de ninguna manera estamos preparados para procesar. Insecticidas, herbicidas, fungicidas, fertilizantes químicos, antibióticos, vacunas, hormonas sintéticas, balanceados industriales, granos transgénicos… son solo algunas de las sustancias que se utilizan en la producción de alimentos y que, directa o indirectamente, ingresan a nuestro organismo, diariamente y en altas concentraciones. Un ejemplo: nadie relaciona la gran cantidad de problemas endocrinos (menopausia, tiroidismo, etc) con la continua ingesta de hormonas sintéticas que se “mimetizan” con las naturales y nos causan un verdadero caos hormonal.

A ello se agrega otra gran cantidad de sustancias químicas artificiales que utiliza la industria elaboradora: conservantes, saborizantes, emulsionantes, estabilizantes, antioxidantes, colorantes, edulcorantes, grasas transaturadas (margarinas), etc. Todo esto se hace en el respeto de legislaciones que establecen dosis tolerables por el organismo. Claro que las normas se hacen para cada compuesto individualmente y en base teórica.

Nadie toma en cuenta la sumatoria de estas dosis, ni sus interacciones reales. Un estudio británico demostró recientemente que la mezcla de ciertos colorantes artificiales y el benzoato de sodio (conservante de uso habitual en refrescos), influye en el comportamiento y en los desordenes de conducta de los niños. Otros estudios indican que, en promedio, ingerimos anualmente varios kilogramos de dichas sustancias. Y adivinen ¿quién debe lidiar con esa carga?

Aquí no termina el inventario de sustancias tóxicas que diariamente introducimos al organismo. Falta aún lo que ingerimos enmedicamentos, detalle no menor en un país como el nuestro, que ingiere, por ejemplo, seis millones de aspirinas diarias. Nuestra sociedad es ávida consumidora de analgésicos, antiinflamatorios, sedantes, estimulantes y una larga lista de fármacos de uso corriente, alegremente publicitados en TV como si fueran inocuas golosinas.

Pero no solo ingresamos tóxicos por vía digestiva. La piel es otro órgano permeable a elementos indeseables: cosméticos, tinturas, cremas, antitranspirantes y fijadores son fuente de sustancias nocivas. Por las vías respiratorias también introducimos importantes cantidades de venenos: desde el humo de cigarrillos a los desechos de combustión y procesos industriales.

A todo esto se suma la problemática de los refinados industriales. Diariamente estamos incorporando altas cantidades de compuestos químicamente puros que no existen en la naturaleza. Es el caso del cloruro de sodio (sal blanca) o la sacarosa(azúcar blanca). Biológicamente el organismo no reconoce estas sustancias refinadas y de gran pureza; es más, las considera tóxicas por su reactividad. Para comprender mejor esta “fobia” corporal hacia los compuestos químicamente puros, podemos usar ejemplos ilustrativos, como la caña de azúcar, la hoja de coca y la sal refinada.

Estudios hechos en Sudáfrica sobre muestras de orina de dos mil trabajadores de plantaciones de caña de azúcar, no hallaron excedentes de glucosa, pese a que en promedio mascaban 2 kg diarios de caña, o sea que ingerían 350g de azúcar por día. ¿La explicación? Mientras la caña mascada es un alimento natural, completo y fácilmente metabolizable, el azúcar refinado es un producto extraño y nocivo para el organismo. Otras investigaciones realizadas en África e India muestran que la diabetes es desconocida en pueblos que no incluyen carbohidratos refinados en su dieta.

Respecto a la coca, es simple observar en los pueblos andinos que el cotidiano consumo de la hoja mascada, benéfica para el apunamiento y la digestión, no genera los efectos devastadores del extracto refinado, conocido como cocaína. Siempre estamos hablando de productos vegetales, pero de por medio está presente el proceso de refinación y purificación.

Nuestros riñones pueden eliminar unos 12 gramos diarios de cloruro de sodio (la tóxica sal de mesa refinada), pero está demostrado que la alimentación moderna provee 15 gramos o más. Esto quiere decir que reteniendo sólo 3 gramos diarios, estamos acumulando en el organismo 90 gramos por mes (verdadera causa de edemas y celulitis).

Frente a esta regular y abundante ingesta de compuestos reactivos -que superan por cierto la capacidad orgánica de procesamiento- el cuerpo se ve obligado a poner en marcha varios mecanismos de defensa que, además de generar un importante gasto de energía y recursos, incrementan la toxemia corporal. Nos referimos a la hidratación de estos compuestos (retención de líquidos asociada a deshidratación celular), a la captura lipógena (edemas, obesidad y celulitis) y a la cristalización (artritis, ácido úrico, arenillas, cálculos, esclerosis capilar, etc).

Este cuadro, lejos de asustar, debe ayudar a la toma de conciencia: nuestro organismo no es un cesto de basura donde podemos arrojar impunemente cualquier cosa. Además, esta problemática, nefasta en sí misma, se ve agravada por la pérdida o el olvido de sanos hábitos ancestrales: los ayunos, las curas de primavera, el reposo, la conexión con los ciclos naturales...

TOXINAS DE PARÁSITOS

Como vimos someramente en el capítulo anterior y como desarrollaremos en el capítulo 6, las parasitosis son responsables degran parte de la cotidiana carga tóxica que agobia al organismo. Esta toxemia es en parte externa al cuerpo, al ser producida por organismos que no forman parte del mismo, pero al mismo tiempo es interna, pues se vuelca permanentemente en nuestros fluidos, como si fuese una sustancia endógena.

Excrementos y desechos metabólicos de nuestros huéspedes parásitos, se suman al volumen tóxico que deben procesar nuestros órganos emuntorios. Si las parasitosis fuesen ocasionales y periódicamente combatidas, esto no sería un problema, ya que el hombre siempre ha convivido con organismos parásitos.

Pero el hecho de haber descuidado las ancestrales y tradicionales prácticas periódicas de desparasitación, hace que las infestaciones parasitarias se conviertan en crónicas y por tanto generen grandes volúmenes diarios de toxemia.


[1] Ver libro “Nutrición Depurativa”
[2] Universidad de Southampton - Publicado en The Lancet
[3] Ver libro “La Sal Saludable”

Extraído del libro "Cuerpo Saludable"

 

Fuente: http://www.espaciodepurativo.com.ar/

 

La medicina moderna ha traicionado al mundo.

por Dr. Carolyn Dean

del Sitio Web NaturalNews


Acerca de la autora
La Dra. Carolyn Dean es médico y también médico naturópata.
Ella ha estado en la vanguardia de la revolución de la medicina natural por más de 30 años.
La Dra. Dean es autora/coautora de 22 libros de salud (impresos y libros electrónicos), incluyendo el milagro del Magnesio, el IBS para principiantes, libros de cocina IBS para principiantes, la conexión de la levadura y la Salud de la Mujer, Enciclopedia del futuro de la Salud, Muerte por Medicina Moderna, Todo sobre el Alzheimer , y Equilibrio Hormonal.
La Dra. Dean es Directora Médica de la Clínica de Medicina Antienvejecimiento y Farmacia en la ciudad de Dubai, y
Directora Médica y de Salud de la Asociación de Magnesio Nutricional.
La Dra. Dean tiene un boletín gratuito y un valioso programa de salud en línea de 2 años llamado Future Health Ahora! y una práctica de consultoría telefónica. Más información en www.drcarolyndean.com

Cuando escribí mi libro, Muerte por medicina moderna - En busca de soluciones seguras (Death by Modern Medicine - Seeking Safe Solutions), hice una lista de la docena de formas diferentes en las que la medicina moderna ha traicionado la opinión pública.

 

Es un libro que expone todo lo que está mal y la corrupción de la medicina moderna. Pero hace poco me encontré con un libro que puede llevarnos más allá de la traición.

Consulte "Cegado por la Ciencia" (Blinded by Science). Estoy enamorada de él porque es muy brillante!

Matthew Silverstone ha creado un nuevo fenómeno - ¡escritura interactiva de libros! También es una lluvia de ideas que podrían tener algo del "efecto de los 100 monos" (100th monkey effect) a medida que más gente se da cuenta cuán ciegos y complacientes nos ha hecho la ciencia.

Tengo la intención de participar en el foro y hacer comentarios, porque sé que estamos cegados por la ciencia y quiero hablar con otras personas que se sienten de la misma manera.

Mateo dice:

"Para mover la ciencia en la dirección correcta aunque sólo sea un poquito."

No sé exactamente lo que esa dirección es, pero estoy dispuesto a jugar.

Matthew Silverstone se llama a sí mismo un empresario en serie. Es licenciado en Economía y tiene una maestría en negocios internacionales. Su carrera se detuvo a través del lanzamiento de un importantísimo sitio de red social de Internet, debido a la enfermedad de su hijo, por quien se convirtió en una carrera de tiempo completo.

 

Fue el ver la falta de asistencia médica por parte de los sectores establecidos de la ciencia lo que lo llevó a empezar a cuestionar todo lo que le habían dicho acerca de la ciencia.

Básicamente, el cerebro Matthew Silverstone está fuera del área o encajonamiento de la especialización científica, porque no fue adoctrinado en ninguna de esas especialidades. Tal especialización ha evitado a las mentes inquisitivas colaborar en las verdades de sentido común a través de este siglo.

Por ejemplo, la investigación de Mateo le llevó a comprender que la homeopatía es explicada por,

"...el hecho de que el agua cambia su frecuencia vibratoria a aquella de cualquier sustancia con la que entre en contacto."

Él descubrió que la homeopatía,

"...trabaja sobre los principios de la física y no la bioquímica."

Esta conclusión sólo podía ser alcanzada por un no-físico y no-bioquímico.

Un enfoque de especialista sólo sirve para hacer brillar la luz de su conocimiento polarizado en los ojos del otro. De ahí el título de Matthew, Cegados por la Ciencia, es tan a propósito.

Aquí está uno de mis dilemas científicos. Actualmente estoy estudiando minerales de tamaño de un pico. Ese es el tamaño real de los minerales que las plantas incorporan a través de raicillas dependientes del tamaño, lo que nos permite ingerirlas y absorberlas plenamente en nuestra dieta.

Estoy convencido de que es mucho más saludable para nosotros que minerales de un tamaño mucho mayor como el carbonato de calcio que es tan grande, y que sólo un 4 por ciento es absorbido (pero al ser ingerido en dosis de mil gramos). Debido que la medicina no ha llegado en torno al estudio de los minerales de tamaño pico, es como si no existieran.

Lejos de la medicina, los físicos han descubierto que los canales de los minerales de la célula que permiten entrar a minerales en ellas, son alrededor de 5.4 angstroms de diámetro!

Lo que significa que los minerales-pico son los eficientes y eficaces para entrar en las células. Sin embargo, dado que los médicos no hablan con los físicos, este conocimiento cae en un abismo sin fondo.

Afortunadamente, el foro de Matthew proporcionará un medio para los especialistas en todos los campos de comunicarse y discutir sus logros y sus deficiencias para que podamos salir de la caja ciega en la que la ciencia nos ha metido.

Vaya a http://www.blindedbyscience.co.uk y vea lo que está en el horizonte de la investigación inteligente a medida que asumimos una mayor responsabilidad de nuestra salud y nuestra ciencia!