Agua Alcalina y Salud.

AGUA ALCALINA: ” FUENTE DE SALUD Y  DE LA ETERNA JUVENTUD”

¿Sabías que en el año 1931 un científico recibió el premio Nobel por descubrir la causa primaria del cáncer?

Este fue ese señor: Otto Heinrich Warburg (1883-1970). Premio Nobel 1931 por su tesis “La causa primaria y la prevención del cáncer”

Según este científico, el cáncer es la consecuencia de una alimentación  y un estilo de vida anti fisiológicos…

¿Porqué? Porque una alimentación anti fisiológica (dieta basada en alimentos acidificantes y sedentarismo), crea en nuestro organismo un entorno de acidez. Esta a su vez expulsa el oxígeno de las células…

El afirmó: “La falta de oxígeno y la acidosis son las dos caras de una misma moneda: Cuando usted tiene uno, usted tiene el otro. Las substancias ácidas rechazan el oxígeno; en cambio, las substancias alcalinas atraen el oxígeno”

O sea que en un entorno ácido es un entorno sin oxígeno…
Además, él afirmaba que: “Privar a una célula del 35% de su oxígeno durante 48 horas puede convertirlas en cancerosas.”

Según Warburg “Todas las células normales tienen un requisito absoluto para el oxígeno, pero las células cancerosas pueden vivir sin oxígeno – una regla sin excepción.” Además, agrega: “Los tejidos cancerosos son tejidos ácidos, mientras que los sanos son tejidos alcalinos.”

En su obra “El metabolismo de los tumores” Warburg demostró que todas las formas de cáncer se caracterizan por dos condiciones básicas: la acidosis y la hipoxia (falta de oxígeno).

También descubrió que las células cancerosas son anaerobias (no respiran oxígeno) y no pueden sobrevivir en presencia de altos niveles de oxígeno. En cambio, sobreviven gracias a la glucosa siempre y cuando el entorno esté libre de oxigeno…

Por lo tanto, el cáncer no sería nada más que un mecanismo de defensa que tienen ciertas células del organismo para continuar con vida en un entorno ácido y carente de oxígeno…

Resumiendo: Células sanas viven en un entorno alcalino, y oxigenado, lo cual permite su normal funcionamiento.

Células cancerosas viven en un ambiente extremadamente ácido y carente de oxígeno.

Una vez finalizado el proceso de la digestión, los alimentos de acuerdo a la calidad de proteínas, hidratos de carbono, grasas, minerales y vitaminas que otorgan, generaran una condición de acidez o alcalinidad al organismo.

El resultado acidificante o alcalinizante se mide a través de una escala llamada pH, cuyos valores se encuentran en un rango de 0 a 14, siendo el pH 7 un pH neutro.

Es importante saber cómo afectan la salud los alimentos ácidos y alcalinos, ya que para que las células funcionen en forma correcta y adecuada su pH debe ser ligeramente alcalino. En una persona sana el pH de la sangre se encuentra entre 7,40 y 7,45. Tener en cuenta que si el pH sanguíneo, cayera por debajo de 7, entraríamos en un estado de coma próximo a la muerte.

Algunos historiadores afirman que el conquistador español Juan Ponce de Leónhalló La Florida en 1.512, buscando la fuente de la eterna juventud. Los rumores de la época insistían en que esta existía y que posiblemente se encontraba en ese lugar localizado en Norteamérica.

Y han sido científicos japoneses, quienes descubrieron hacia a finales del siglo XX, que al separar, mediante el uso de la corriente directa, los iones en el agua, H2O, obtenían dos clases distintas de la misma, una muy rica en oxígeno y otra con menos contenido del mismo y más de hidrógeno. A la primera la llamaron agua alcalina por su elevado pH, y a la otra agua ácida. El agua natural, neutra, tiene un pH de 7. Se puede decir entonces, que el agua alcalina es un agua rica en O2 por su elevado pH, superior a 7.

En el desarrollo de las investigaciones, los científicos japoneses confirmaron que el consumo de agua alcalina ayuda al organismo a eliminar los deshechos ácidos, que produce el proceso natural de la digestión celular y que se acumulan en el Sistema Básico de Pischinger o Líquido Extracelular. Si estos deshechos no se eliminan de manera rápida, hacen que el pH de todo el organismo se altere creando así todo tipo de problemas. Comprobaron que al tomar entre 5 y 6 vasos de agua alcalina diariamente, el organismo preserva su equilibrio al mantenerse ligeramente alcalino, que es su estado natural.
El agua alcalina producida por el proceso de ionización requiere del uso de un ionizador de agua que los japoneses inventaron y que hoy se comercializa en todo el mundo. En 1996, el científico norteamericano, Sang Whang, de origen coreano, descubrió un concentrado de minerales alcalinos que produce agua alcalina sin necesidad del ionizador, logrando con ello que el agua alcalina pueda ser tomada en cualquier lugar y momento, es autor de “Revierta El envejecimiento”, un libro que explica el proceso de envejecimiento en el cuerpo, causado por la acumulación de deshechos ácidos en el líquido extracelular o Sistema Básico de Pischinger.

El consumo de agua alcalina en Japón es muy alto, y su comercialización genera miles de millones de dólares anuales. En Estados Unidos, Europa y América Latina comienza a difundirse su importancia y cada año aumenta su uso. Méjico es el líder latinoamericano en este campo y ya en Guadalajara hay establecida una compañía que comercializa el Agua Alcalina producida utilizando la tecnología Japonesa. Los resultados más recientes de las Investigaciones de Científicos tanto de Occidente como de Oriente, sobre el bienestar y equilibrio del organismo, base de la calidad de vida, apuntan a la importancia de mantener el equilibrio en la relación ácido / alcalino.

De acuerdo a las estadísticas del Centro para el Control de Enfermedades del gobierno Norte americano, las 4 causas principales de muerte en los Estados Unidos son:
1º.- Infarto
2º.- Cáncer
3º.- Derrame cerebral y
4º.- Efectos secundarios de las medicinas.

Las proyecciones para la próxima década son alarmantes, pronosticándose que el cáncer ocupará el primer lugar. De ahí la importancia que ha tomado la Medicina Preventiva, en la cual los japoneses se han colocado a la vanguardia con el uso del agua alcalina y de los artículos fabricados mediante el uso de la tecnología de Rayos Infrarrojos de Largo Alcance, RILA.( En Inglés se conocen bajo la sigla FIR- Far Infrared Rays). Esta tecnología restablece la armonía en el flujo electromagnético del cuerpo, y con ello el bienestar general.

Tal como lo mencioné al comienzo, la fuente de la eterna juventud es una realidad y así se comienza a considerar al agua alcalina. En los estudios realizados por Investigadores Norteamericanos al pueblo Unza, localizado en los Himalayas, en la India, se descubrió que la razón de su longevidad, viven más de 120 años, saludables y activos, se debe al consumo de agua alcalina. Resulta que a la altura que viven, más de 4.000 metros sobre el nivel del mar, el agua que utilizan viene de los glaciares (hielo y nieve derretida) con un pH de 14, lo cual indica una alta alcalinidad y por lo tanto, un contenido elevado de O2. Su consumo hace que todos los deshechos que produce el organismo al quemar los alimentos para su nutrición, se eliminen de una manera rápida y efectiva, manteniendo el equilibrio del mismo. De acuerdo a lo que se conoce como el Principio Único del Orden del Universo, conocido en la antigüedad por la Medicina del Lejano Oriente, la vida es alcalina y la muerte es acidez. La calidad de vida depende del equilibrio entre ácido y alcalino, tal como lo vienen confirmando los últimos descubrimientos de la ciencia tanto en Occidente como en Oriente. El departamento de Medicina de la Universidad de San Francisco, en California (EEUU) ha publicado varios estudios de sus Investigadores desde 1996, en los cuales señala la importancia vital de la relación sodio (alcalino) / potasio (ácido) para el funcionamiento normal del cuerpo y en especial, para que las células del cuerpo no envejezcan. Es un tema fascinante y ocupará sin lugar a dudas, las primeras páginas de los medios escritos en la segunda mitad de esta década.

Quizás, después de todo, el conquistador español Juan Ponce de León no se equivocó y solo se adelantó quinientos cincuenta años, al descubrimiento de la fuente de la Juventud, puesto que el descubrimiento del agua alcalina por los japoneses asi lo es.

El exceso de ácido es una condición que debilita todos los sistemas de nuestro cuerpo.
El exceso de acidez  fuerza al cuerpo a sacar minerales -incluyendo sodio, calcio, potasio y magnesio- de los órganos vitales para neutralizar el ácido y neutralizarlo de manera segura en el cuerpo.

Como resultado de esto, el cuerpo puede sufrir una severa y prolongada “corrosión” debido a una alta acidez, condición que puede no ser detectada por años. Afecta virtualmente a toda persona en nuestra sociedad, debido a la forma en cómo vivimos, la forma en que comemos, la forma en que pensamos y el ambiente en el que vivimos.
El resultado es un ambiente interno descompuesto en donde la enfermedad puede manifestarse fácilmente, a diferencia de lo que sería un ambiente con un pH balanceado, el cual permite las funciones normales necesarias para que el organismo pueda resistir las enfermedades.
Es verdad que si tenemos un cuerpo sano, podremos mantener las suficientes reservas alcalinas para abastecer cuando hay demandas de emergencia. Por lo tanto, cuando hay ácido en exceso que debe neutralizarse constantemente, nuestras reservas alcalinas se vacían, dejando al cuerpo en un estado débil, y expuesto a enfermarse.

Desafortunadamente, existen aun muchos practicantes que creen que el cuerpo puede por si sólo de alguna manera milagrosa y “natural” balancear su pH como si la persona estuviese viviendo en la naturaleza y comiendo alimento crudo y orgánico, hierbas y pastos.
La verdad va mucho más allá de este ideal. La verdad, según las investigaciones adelantadas para el balance ácido/alcalino, es que nos hemos transformado y hemos llegado a un extremo de la evolución, nosotros simplemente ya no manejamos el desperdicio ácido de la manera como lo hacíamos, las investigaciones han demostrado que el volumen bruto de desperdicio ácido que nuestro cuerpo tiene que soportar lo ha forzado a tomar una acción drástica al estilo de una “guerra” para preservar sus reservas estratégicas: el hígado y riñones nuestros órganos esenciales para la desintoxicación.

En un estudio de casi 1,000 causas de envejecimiento, se encontró que hoy en día estamos acumulando ácido en depósitos grasos, en vez de eliminar ese ácido a través de los riñones y el hígado.
En su infinita sabiduría, el cuerpo ha elegido salvar a los riñones y el hígado de una degradación por el exceso de ácido. Por supuesto a consecuencia del resultado de esa acción hay que pagar un costo. Y se conoce como obesidad, disminución de inmunidad, falta de energía y todas las enfermedades relacionadas al ácido a las que estamos expuestos, incluyendo el cáncer, diabetes, osteoartritis y muchas, muchas más.

La única diferencia entre la comida “buena” y la comida “mala”, es que la comida “buena” tiene (o produce) menos desperdicio ácido y por ende un mejor resultado de neutralización de ácido.
El balance del pH depende de lo que sobra después del metabolismo.
Cuando nos alimentamos con comida “buena” nuestro metabolismo puede operar como se supone debería, en vez de actuar como un constante conserje en un almacén que continuamente se está ensuciando y acumulando toxinas y ácidos.

Sobrantes de desperdicio ácido

Muy pocos, si no es que ninguno de nosotros, tenemos la capacidad física de limpiar completamente a nuestros organismos de todos los ácidos que creamos con la comida, el estrés y nuestro propio metabolismo. Estos desperdicios ácidos se mueven alrededor del mismo por medio de la sangre y el sistema linfático hasta que nuestros riñones sobrecargados deciden tirar todo ese desperdicio hacia afuera o dentro de nosotros, mientras que el organismo lucha por contra-atacar las comidas que producen ácido, contaminación que produce ácido y estrés que ácidifica.
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De hecho de todos los factores que producen ácido, el estrés es el más grande. Podemos acidificar una dieta alcalina con una oleada de la hormona ácida, adrenalina.

La acidez a largo plazo es como el óxido o el moho que corroe nuestro tejido, comiendo dentro de nuestros 96,000 kilómetros de venas y arterias. Si se dejan sin revisar, eventualmente interrumpirá todas las actividades celulares y funciones, desde el latir del corazón hasta la forma en que pensamos.

Como ya hemos mencionado, los ácidos se almacenan en la grasa. El colesterol y el ácido úrico cristalizado, son ácidos solidificados que han sido tirados (desechados) dentro de nuestro cuerpo para una eliminación “futura”, un “futuro” que nunca llega.

Los Efectos del Ácido

El ácido coagula la sangre. Por lo que la sangre tiene grandes problemas para circular alrededor de los ácidos grasos. Los capilares se tapan y mueren. La piel, al dejar de recibir la sangre sana “dadora de vida”, pierde elasticidad y comienza a arrugarse. Aún con una cirugía de levantamiento de la piel en el rostro o una liposucción, el ácido se queda y continúa su avance constante. Sin un plan de balance ácido/alcalino, cada parte de nuestro cuerpo trabaja aún más fuerte para mantener la salud, debido a que cada sistema, cada órgano, los pulmones, aún la piel, juegan un papel muy importante en la manutención de un pH correcto en nuestra sangre.

La Guerra Interna

Dentro de nuestro cuerpo, los órganos y células están completamente a disposición del Sistema Básico de Pischinger o líquido extracelular y de la sangre. Todos los órganos trabajan para mantener la sangre con un pH balanceado, al punto de que el cuerpo está dispuesto a sacrificar otros órganos si es que el ácido se sobrepone para impedir que ese pH de la sangre se mantenga correcto. Si el pH de la sangre baja de su nivel óptimo 7.365 hacia un pH de 6.95, automáticamente caeríamos en coma y moriríamos.
“… nos hemos transformado a un extremo de la evolución”.
Es por eso que una simple lata de coca cola (¡ “La chispa de la vida” !), con un pH de 1.5 (comprobado por nosotros, ..!!) activa señales de alarma en todo nuestro cuerpo y las reservas de alcalinos que debieran usarse en cualquier otro lugar, son sacrificadas por el llamado de la adrenalina que inunda todo nuestro sistema.

No es tan solo eso lo que causa un solo vaso de coca cola sino que se necesitan 32 vasos de agua con un pH neutral para balancear o neutralizar un vaso de coca-cola.

La mayoría de nosotros tenemos ya una batalla en acción. En resumen, la sobre-acidificación interfiere con la vida misma, dando lugar en primer lugar a la pérdida de minerales y a prácticamente toda dolencia y enfermedad. Finalmente, nos hace envejecer y después nos mata.
Cuando morimos, el ácido celebra su victoria al convertir el cuerpo completamente en ácido, dando lugar a la descomposición o la putrefacción. Entre mas carga tóxica y acidez tengamos al momento de morir más rápida será la descomposición del cadáver.
Todos hemos oído hablar y algunos hemos conocido de casos de personas que llevaron una vida de tranquilidad emocional, buen comportamiento y que después de años de muertos sus cuerpos se han conservado incorruptos.
Con la acidosis se inicia la descomposición. Podemos entonces afirmar que la persona que mantiene un medio interno ácido , se está descomponiendo antes de morir, se esta descomponiendo en vida.

Demasiada acidez en el cuerpo es como tener muy poco aceite en el carro. De repente el carro nos deja tirados en una tarde de domingo, y ahí quedamos, varados en la calle, con el motor pegado. El cuerpo hace exactamente la misma cosa. Comienza a rechinar durante el recorrido del camino de la vida, y empezaremos a sentir cierto disgusto. He observado con gran preocupación como gente de toda clase social y estilos de vida sufren por estos excesos

-¿Porqué los occidentales están tan obesos?

¿Es sólo por la comida? Por supuesto, la comida que comemos, su cantidad y calidad tiene un gran efecto en cuanto a la medida de nuestra cintura.
Todo es debido a que el cuerpo ha hecho un hábito de la solución extrema que trata de darle al problema de qué hacer con el exceso de desperdicio tóxico ácido. Esa es la razón por la que almacena grasa.

Cuando nos enfrentamos con pocas opciones debido a un descuidado terreno interno ácido, entonces nos queda la opción de tirar el desecho tóxico en depósitos grasos tan lejos como sea posible de los órganos y el corazón, por ejemplo en las “chaparreras”, el pecho, la entrepierna y la barriga.

El cuerpo tiene que protegerse de los excesos de azúcar que consumimos, por lo que produce células grasas para encapsular los ácidos y protegernos de ellos. La “grasa está salvándonos la vida”.

La pérdida de peso y la recuperación de energía suceden más fácilmente cuando tomamos los primeros pasos hacia un “re-balance” alcalino.

LOS EFECTOS DEL AGUA ALCALINA
En definitiva, según numerosos estudios realizados en Japón la eliminación de desechos ácidos produce una mejoría sustancial en la salud. De ahí que el consumo de agua alcalina proporcione en el cuerpo una ganancia en la alcalinidad con unos beneficios prácticamente inmediatos. Así, según esos estudios,-Evita las fermentaciones -productoras de toxinas- en nuestros intestinos asociadas a una mala o deficiente calidad de los alimentos.-Colabora en los casos de diarrea crónica. El Ministerio de Salud Pública japonés confirmó ya en 1965 que el agua alcalina iónica tiene un efecto curativo en la indigestión, la diarrea crónica, las enfermedades del estómago e intestino y el estreñimiento.-Favorece la digestión de los alimentos.-Neutraliza la hiperacidez gástrica, origen de gastritis y úlceras gastroduodenales.
-Atraviesa más fácilmente las paredes celulares favoreciendo la alimentación de las células y la eliminación de sustancias residuales en su metabolismo. El proceso de electrolisis rompe los racimos moleculares (cluster) constituidos en torno a las moléculas de agua al adherirse a ellas moléculas de productos contaminantes lo que dificulta las funciones metabólicas. Los cluster de 10-13 moléculas pueden ser reducidos a la mitad mejorando el trasvase de nutrientes entre el exterior y el interior de la célula.
-Combate la acidez orgánica ocasionada tanto por la “comida basura” como por las dietas excesivamente ricas en carne y productos refinados.
A medio plazo, los beneficios de beber agua alcalina se traducen en la prevención de gran número de dolencias: diabetes, asma bronquial, dermatitis, hepatitis, artritis crónica reumática, colesterol alto, síndrome de Meniere, insomnio, obesidad, dolores de espalda, neuralgias, enfermedades del climaterio, hemorroides, disentería crónica, etc.

EL AGUA ALCALINA Y EL CÁNCER
Incluso para sobrellevar una enfermedad tan grave como el cáncer podría ser positivo el uso de agua alcalina. Por su propia naturaleza física un sistema alcalino es rico en oxígeno, la sustancia más esencial para la vida humana. Y hace ya algunas décadas el Dr. Otto Warburg -único médico que ha ganado dos premios Nobel en vida en la misma modalidad- demostró que el cáncer es anaeróbico, es decir, se desarrolla en ausencia de oxígeno libre. Y, consecuentemente, es difícil que pueda desarrollarse en un ambiente de pH alto alcalino y, por tanto, cargado de oxígeno. De ahí que para Warburg el cáncer, además de innumerables causas secundarias, tenga una causa primaria: “La primera causa del cáncer -afirmaría- es el reemplazo de la respiración normal de oxigeno de las células del cuerpo por una respiración celular anaeróbica”.
Warburg explica que la carencia de oxígeno impide completar adecuadamente el proceso de combustión en la célula por lo que poco a poco se hace imposible la creación de células sanas, quemar energías y eliminar desperdicios. Y en esas condiciones al sistema inmune se le hace cada vez mas difícil resistir los ataques a que está sometido ya que las células y fluidos del cuerpo se intoxican. Obviamente, si permitimos que esa carencia de oxígeno se vuelva crónica el sistema inmune se va agotando y aparece la enfermedad. Los desechos ácidos depositados en algunas áreas u órganos provocarán la muerte de algunas células cuyos desechos se acaban convirtiendo a su vez en ácidos. Cuando el ácido se acumula en alguna zona del cuerpo (con excepción de los fluidos estomacales, que deben ser ácidos para remover la basura metabólica y digerir los alimentos) ésta se vuelve deficiente de oxígeno y -siempre según Warburg y quienes comparten su visión del cáncer- algunas células podrían adaptarse a ese ambiente y, en lugar de morir -como las células normales hacen en un ambiente ácido, aunque eso suponga la aparición de diversas enfermedades- sobreviven convirtiéndose en células anormales. Células anormales que no responden a los procesos biológicos naturales, crecen indefinidamente sin orden e inician un proceso cancerígeno.
Bueno, pues el agua alcalina, al permitir al organismo mantener un nivel interno rico en oxígeno, dificulta también el crecimiento de las células tumorales.

EL AGUA ALCALINA Y EL ENVEJECIMIENTO
Hay estudios científicos que muestran que las células y tejidos de la gente joven tiene 10 veces más enzimas que las de la gente mayor. Y que el entorno ácido perjudica notablemente el trabajo de las enzimas, moléculas proteicas especializadas que aceleran hasta en miles de veces las reacciones bioquímicas de cada célula, tejido, órgano o sistema. Es decir, se trata de sustancias vitales sin las cuales las reacciones químicas necesarias para la vida no tendrían lugar (regulan la temperatura corporal, la contracción muscular, la conducción nerviosa, la excreción de orina, el intercambio de gases en el pulmón, la utilización de oxígeno por la células, el crecimiento y reparación celular, el proceso digestivo…). Pues bien, nuestras enzimas se inactivan si el pH celular se desvía más allá de unos estrechos límites. Y si los niveles de enzimas disminuyen los procesos de reparación celular y de defensa no responden eficientemente con lo que también el proceso de envejecimiento celular se acelera.
A todo ello hay que añadir el efecto de los radicales libres sobre nuestro organismo y su cada vez más reconocida influencia en el envejecimiento. Los procesos normales del organismo -como el metabolismo de los alimentos, la respiración o el ejercicio- producen radicales libres, moléculas inestables y altamente reactivas. Su “misión en la vida” es la de remover el electrón que les hace falta de las moléculas que están a su alrededor para obtener la estabilidad. Solo que la molécula “atacada” (a la que “roba” el electrón) se convierte entonces a su vez en un radical libre. Y de esa manera se inicia una reacción en cadena que daña muchas células y descompone las membranas de nuestras células llegando a destruir y mutar su información genética facilitando así el camino para que se desarrollen diversos tipos de enfermedades y nuestro organismo vaya envejeciendo.
Pues bien, el equilibrio en el organismo lo ponen los antioxidantes, sustancias que tienen la capacidad de inhibir la oxidación (proceso de captación de electrones) causada por los radicales libres. De los que unos actúan a nivel intracelular y otros en la membrana de las células, siempre en conjunto para proteger a los diferentes órganos y sistemas. Lo que pasa es que su trabajo se puede ver desbordado cuando, además de con los radicales naturales, tienen que enfrentarse con aquellos procedentes de fuentes externas como la contaminación industrial, el tabaco, la radiación, los medicamentos, los aditivos químicos presentes en los alimentos procesados y los pesticidas, por nombrar sólo los más comunes y los que masivamente nos invaden.
Obviamente el peligro de la oxidación causada por los radicales libres se contrarresta proporcionando al cuerpo antioxidantes para neutralizarlos y prevenir así su acción perjudicial, especialmente las vitaminas C y E, el betacaroteno y el selenio que actúan liberando electrones en la sangre que, al ser captados por los radicales libres, los convierten en moléculas estables.
Sin embargo, el agua alcalina puede ser aún mejor solución porque aporta una gran cantidad de electrones libres que pueden bloquear la alteración de las células normales ya que al ser una sustancia de bajo peso molecular y gran dinamismo le permite alcanzar todos los tejidos del cuerpo en un tiempo muy corto.

-Alcalinidad y la Sangre
La sangre siempre está ligeramente alcalina (o por lo menos así debería de estar).
Como el único transporte de nutrientes hacia cada parte de nuestro cuerpo, la sangre no puede darse el lujo de estar ácida. Necesita estar dentro de un rango de pH que le permita resistir la decadencia o una putrefacción, así como resistir el nacimiento de microorganismos malévolos. Por lo tanto un pH de 7.365 es el ambiente ideal en el cual los microorganismos se mantienen co-existiendo o en armonía simbiótica con el cuerpo.

Si permitimos a la sangre cambiar ligeramente su pH para cualquier lado, los resultados se sentirán en cada parte de nuestro cuerpo. Las micro-formas a las que da lugar un ambiente ácido comienzan a multiplicarse y a mutar, tomando forma agresiva, de agentes patógenos y de parásitos.

Los científicos que estudian la sangre viva utilizando un microscopio con condensador de fase de contrastes, pueden ver los cambios en la sangre en el momento en que suceden y correlacionarlos en segundos con el progreso de procesos de enfermedad.

Estos científicos atestiguan un patrón repetitivo el cual los ha llevado a declarar que la sobre-acidificación del cuerpo, causada por una forma inadecuada de comer, vivir y pensar, causa una transformación biológica de la materia en micro-formas que debilitan o reciclan el cuerpo, y de no ser corregida esta situación, definitivamente provocarán enfermedades tan terribles como el cáncer.

-El Verdadero Poder del pH Alcalino

Si cualquier sustancia cambia de un pH de 7 a uno de 8, se ha vuelto 10 veces más alcalina.

Mientras que por el otro lado, si cambia de un pH neutral 7 a un pH de 6, se ha vuelto 10 veces más ácida. Como ejemplo, una coca-cola, con un pH de 2.5 es casi 50,000 veces más ácida que el agua neutra, y se necesitan 32 vasos de agua con pH de 7 para contrarrestar el consumo de un vaso de coca cola. (Ingrediente activo: ácido fosfórico) ahora puedes entender que el cambio de un nivel de pH de 7.365 a uno de 7, significa que la sangre de pronto estaría 4 veces más ácida de lo que debería estar. En tal caso moriríamos del envenenamiento de nuestra propia sangre.

Es por esto que cada sistema de nuestro cuerpo es utilizado para mantener el pH correcto de la sangre. A partir de esto, también podemos entender que nuestra sangre puede ser afectada a cualquier hora en cualquier momento del día por un sin número de eventos, como lo es comida, bebidas, estrés, contaminación, ejercicio, o puede ser afectada benéficamente con meditación, al tomar agua alcalina, por respirar profundamente, hasta por estar feliz.

Nuestra meta es permitir que muchas familia tengan acceso a estos Generadores de Agua Alcalina por sus módicos precios al alcance de todos, que tengan la oportunidad de tomar un agua buena, que puede curar muchas patologías provenientes de la acidez metabólica en que anda la sociedad actual. Mientras los generadores de agua alcalina  importados (japoneses, alemanes, italianos o gringos) cuestan 2.500, 3.000 dólares, el nuestro tiene un costo por pago de contado de 250 dólares y produce 9 litros de agua alcalina por hora.

Fuente: http://enbuenasmanoselartedecurar.lacoctelera.net

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