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Radionica Medica

Radionica Medica

Los científicos e investigadores médicos han conquistado lo que se creía imposible hace cincuenta años. Incluso, cuanto mas se descubre, la oportunidad de lo desconocido revela por si misma mucho mas aún. Nuestras exploraciones nos han revelado los límites externos del Universo, probando que hay al menos 250 millones de soles en nuestra galaxia.

Mirar dentro de nuestros cuerpos es igualmente insondable. De acuerdo con los principios herméticos ancestrales, la dinámica de las células es paralela a la dinámica de las galaxias. El enorme espacio que existe entre los electrones y el núcleo de cada átomo dentro de las diversas moléculas es estudiado constantemente por físicos cuánticos. Sin embargo, el más potente electromicroscopio no puede revelar las bases de la vida: la magnífica organización del ADN dentro de nuestras células.

Los mecanismos invisibles de vuestra células y su ADN dirigen nuestro funcionamiento biológico y psicológico. En cada momento, nuestro cuerpo procesa trillones de bits y bytes de información eléctricamente, químicamente y psicilógicamente. La era de la inteligencia celular está entre nosotros.

Desde el momento de la concepción, nuestro ordenador interno del ADN comienza  a grabar cada cosa que sucede mas allá de su estructura original. Cada emoción percibida, tanto las generadas por nuestros sentidos como las que provienen del ambiente exterior(observaciones, creencias, traumas, sucesos, condicionamientos paternos, reglas sociales, etc) se registran y guardan en nuestras células y nuestro ADN. Al nacer somos criaturas casi perfectas en cuanto a nuestros componentes físicos y psicologícos básicos. Después, nuestros sentidos comienzan a absorver el ambiente.

Podemos definir la Radiónica como un método de diagnóstico y terapia, que usando primordialmente los campos de fuerzas y las energías sutiles, se propone investigar las causas y combatir las enfermedades que tanto sufrimiento generan en la humanidad y en otros reinos de la naturaleza.

Cuando se examina la historia y el desarrollo de la radiónica, desde el trabajo pionero del doctor Albert Abrams y de Ruth Drown hasta los recientes experimentos en los laboratorios de la Warr, una curiosa paradoja salta a la vista: la radiónica afirma ser un método de diagnóstico y terapia, que se ocupa primordialmente de la utilización de sutiles campos de fuerza y energías, con el propósito de combatir las causas de las enfermedades que afectan a la especie humana y a los demás reinos de la naturaleza. Sin embargo, en las discusiones o artículos sobre los métodos de diagnóstico y tratamiento, así como en las obras corrientes que informan sobre el núcleo de las medidas terapéuticos aportadas por la radiónica, se encuentra continuas referencias a los sistemas físicos y orgánicos del hombre, y muy poca información práctica sobre la probabilidad de la existencia de campos de fuerzas subyacentes, que pudieran gobernar y determinar la salud de la forma física.

Parece que tan desafortunada paradoja se ha desarrollado porque la radiónica, que es esencialmente un método parafísico de diagnóstico y tratamiento, que utiliza la facultad de la percepción extrasensorial y el concepto de la acción a distancia, ha predicado su manera de abordar los problemas de la enfermedad apoyándose en una terminología semiortodoxa y racional.

No puede haber duda alguna de que para Abrams fuera necesario dejar sentados los fundamentos de la radiónica en términos de referencia físicos; después de todo, él era médico, y su entrenamiento y Disciplina requerían esto de él. Fue ciertamente revolucionario que descartase la teoría celular de la enfermedad, y la reemplazase por la teoría de los electrones. La enfermedad, para él no era algo tan simple como una mera disfunción celular, sino que tenía un matiz sutil relacionado con la que él consideraba como división última de la materia. Apartándose de un modo puramente físico de abordar la enfermedad, Abrams mostró que la causa de ésta puede ser adscrita secuencialmente a dominios cada vez más sutiles. Esta tendencia se expresa asimismo en las áreas del diagnóstico y finalmente del tratamiento.