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GASTRITIS. Un mal endémico.

GASTRITIS

Un  mal endémico.

Es una enfermedad que existe en este momento de la humanidad con una
frecuencia  tan amplia que por ese motivo la considero una endemia, o sea,
una enfermedad que está en forma permanente sin situaciones de aparición y
desaparición; sino de una presencia continua. Es una dolencia crónica y
constante y hace que los pacientes necesiten en forma permanente medicación
que los alivie.
Se presenta en forma muy variada, desde síntomas de acidez hasta de dolor,
vinagreras  -sensación de que sube hacía la garganta un líquido con sabor a
vinagre por el esófago- hasta digestiones pesadas, intolerancia a ciertos o
a la mayoría de los alimentos, eructos, vómitos, diarreas, etc.


No hay edad, sexo, raza, ocupación, religión, etc., que haga que dicha
enfermedad no esté presente, es un mal que provoca importantes tasas de
ausentismo en los trabajadores, costos altos en los remedios que se indican
para los empobrecidos bolsillos de los más carenciados. La industria
farmacéutica crea nombres de fantasías cada vez más llamativos para sus
remedios que en la mayoría de los pacientes no produce su cura sino en el
mejor de los casos brinda un alivio temporal y una cronificación de los
enfermos. A lo que tenemos que agregar el uso de la aparatología médica,
entendiendo la medicina moderna que cuanto más sabemos del problema mejor lo
podemos resolver, cosa bastante alejada de la realidad pues en la mayoría de
los pacientes que he atendido y en la bibliografía consultada el médico
informa lo que encontró pero el paciente sigue con la misma incertidumbre y
molestias sin cambiar la situación. Tampoco la extracción de las regiones
enfermas quirúrgicamente evita muchas veces que la enfermedad regrese.
En su origen esta enfermedad tiene sus causas en el tipo de vida que
llevamos, el estómago no solo es el aparato que sirve para digerir los
alimentos, sino también lo es para digerir todo lo que nos rodea, sirviendo
como una señal de alarma de que la vida que llevamos no es sana. En otras
palabras, el estómago nos dice que estamos comiendo mal, pero además que
estamos absorbiendo de nuestro ambiente energías, conflictos, sentimientos
que nos hacen mal.
Por eso lo primero que debemos hacer es cambiar nuestra alimentación o sea
nuestra dieta y además todo aquello que en nuestro entorno esté
agrediéndonos la más de las veces subrepticiamente.

indicados para esta enfermedad: almendras, manzana, banana, arroz blanco.

Infusiones te verde no muy abundante. Realizar comidas frecuentes y poco abundantes.

Luego usar remedios naturales (sin ninguna acción indeseable usados de manera moderada) en forma de infusión: manzanilla,  frutos de anís, salvia, romero, laurel, malvavisco, hibiscus, salvia, albahaca. Remedios en forma de gotas o comprimidos: Aloe.

Para entender esta visión más amplia que la simplemente digestiva tenemos
varios ejemplos: Embriológicamente el aparato digestivo se desarrolla como
una ramificación del sistema nervioso. Las hormonas que están presentes en
el estómago están también presentes en el sistema nervioso como es el caso
de la gastrina, glucagón, secretina, etc.
Si vemos que el problema no mejora y que el médico con toda su buena
intención no le encuentra solución, no duden en hacer una consulta con un
médico que se ha formado sólidamente en otras medicinas llamadas ancestrales
o naturales, como lo son: la  medicina naturista, china, Homeopática,
Ayurveda (hindú). Cada vez hay más profesionales  de este tipo, que amplían
su mirada con el aporte de otras culturas y tratando al paciente de una
manera integral.
Por ejemplo, desde la Homeopatía unicista, el médico no cura la gartritis
sino al paciente que padece dicha enfermedad, busca no solo que no tenga los
síntomas de la enfermedad sino además que tenga el equilibrio energético que
en forma suave y profunda le impida desequilibrarse y sufrir una enfermedad
que no hace nada más que expresar esa desarmonía. Este médico no solo le
interesa lo que le trae el paciente como puede ser ese dolor permanente en
la boca del estomago que quiere que le calmen, sino toda su persona; los
momentos vividos al empezar la enfermedad, otras molestias o rarezas que
acompañan al dolor que tanto uno busca aliviar, que alimentos consume,
bebidas especialmente con gas y alcohol, tabaco, tipo de trabajo, conflictos de
familia o pareja. Además el médico homeópata consta de un arsenal
terapéutico muy amplio, pues no hay específicamente medicamentos para la
gastritis, sino que hay medicamentos que corrigen el desequilibrio muy amplio siendo una de sus expresiones la gastritis.

Además de las Medicinas suaves y profundas existen otras actividades que son
muy importantes para mantener ese equilibrio que previene enfermedades, como
es el Yoga, el Tai Chi o el Qi gong. En estas áreas hay cada vez más, y en
forma cercana, personal preparado seriamente para ayudar al equilibrio
energético que dichas prácticas promueven.
El ser humano a partir de autonocerse como es con el estudio del Eneagrama
puede entender como por tener una personalidad perfeccionista en forma excesiva

puede sufrir esta enfermedad y si equilibra la misma logra mejorarla.
Paralelamente a estas medicinas y prácticas es útil el tratamiento psicoterapéutico

que tanto ayuda a sentirse contenido y descubrir esas noxas que nos alteran.

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