Skip to content

Las 11 grandes errores alimentarios

Fuente: Biblioteca Pleyares

by Kris Gunnars

del Sitio Web AuthorityNutrition

traducción de Adela Kaufmann

 

 

Hay una gran cantidad de información errónea dando vueltas alrededor de la nutrición en general. He enumerado los peores ejemplos en este artículo, perlo desafortunadamente esto es sólo la punta del iceberg.

Aquí están las 11 más grandes mentiras, mitos y conceptos erróneos de nutrición general.

 

 

1. Los huevos no son saludables

Hay una cosa con la cual los profesionales de nutrición han tenido un éxito notable... y es de demonizar a los alimentos muy saludables.

 

El peor ejemplo de esto es huevos, los cuales pasan a contener una gran cantidad de colesterol y se consideraron por lo tanto a aumentar el riesgo de enfermedad cardíaca.

 

Sin embargo, recientemente se ha demostrado que el colesterol en la dieta realmente no eleva el colesterol en sangre. De hecho, los huevos principalmente, aumentan el colesterol "bueno" y no están asociados con un mayor riesgo de enfermedades del corazón (1, 2).

 

Lo que te queda es uno de los alimentos más nutritivos del planeta. Son altos en todo tipo de nutrientes, junto con antioxidantes únicos que protegen nuestros ojos (3).

 

Para colmo, a pesar de ser una comida de "alto contenido de grasa", comer huevos para el desayuno está demostrado que causa una pérdida de peso significativa en comparación con los panecillos para el desayuno (4, 5).

 

Punto Fundamental:

Los huevos no causan enfermedades del corazón y son uno de los alimentos más nutritivos del planeta. Los huevos para el desayuno pueden ayudar a perder peso.

...continue reading "Las 11 grandes errores alimentarios"

9 Alimentos no recomendados

 

Fuente Biblioteca Pleyares

por Jonathan Benson

26 Diciembre 2012

del Sitio Web NaturalNews

traducción de Adela Kaufmann

 

 

Con tanta desinformación que hay sobre los alimentos y cómo afectan la salud humana, hacer la elección alimentos sanos para usted y su familia puede ser difícil y confuso.

 

Hay una serie de alimentos específicos, sin embargo, que usted querrá evitar en casi todas las circunstancias, ya que prácticamente no proporcionan ningún beneficio de salud mientras  presentan muchos riesgos para la salud.

 

Aquí hay nueve alimentos que nunca debe comer de nuevo si a usted le importa la preservación de su salud a largo plazo:

  1. Pan blanco, harinas refinadasPor definición, el pan blanco y las harinas refinadas, en general, son tóxicos para el cuerpo porque se les ha despojado de casi todas las vitaminas, minerales, fibra y otros nutrientes importantes. 

    Debido a esto, el cuerpo no sabe cómo digerir y asimilar apropiadamente esos llamados alimentos, que pueden conducir a problemas de salud.

     

    La harina blanca refinada también ha sido blanqueada con cloro y bromada con bromuro, dos productos tóxicos químicos que han sido vinculados de causar daños a la tiroides y a los órganos.

    (Fuente: http://drlwilson.com/ARTICLES/BREAD.htm)

     


  2. Comidas congeladas convencionalesLa mayoría de las comidas congeladas convencionales están cargadas de conservantes, sal procesada, aceites hidrogenados y otros ingredientes artificiales, por no mencionar el hecho de que la mayoría de las comidas congeladas han sido fuertemente pre-cocinadas, haciendo que su contenido nutricional sea mínimo en el mejor de los casos (especialmente después de haberlas metido en el microondas de nuevo en casa). 

    Con la excepción de unas pocas marcas de comidas congeladas verdaderamente saludables como Amy and Bistro Orgánica, la mayor parte de comidas congeladas son poco más que la enfermedad en una caja, por lo que deberá evitarlos en favor de los alimentos frescos.

    (Fuente: http://www.4us2be.com)

     


  3. Arroz blancoAl igual que el pan blanco, el arroz blanco ha sido despojado de la mayor parte de sus nutrientes, y separado del salvado y el germen, dos componentes naturales que componen el arroz en su forma marrón o integral. 

    Incluso los arroces blancos denominados "enriquecidos" son nutricionalmente deficientes, ya que el cuerpo todavía procesa este alimento refinado muy diferente que el arroz integral, el cual se absorbe más lentamente y no causa el mismo pico de glucosa en la sangre que causa el arroz blanco.

    (Fuente: http://globalnaturopath.com)

     

    ...continue reading "9 Alimentos no Recomendados"

La cara oculta de la Soja

No todo lo que brilla es oro

Fuente: espaciodepurativo.com.ar

Más allá de las cuestiones sociales, toxicológicas, económicas, políticas y ambientales que surgen del cultivo de soja transgénica (99% de la producción nacional), el poroto de soja en sí mismo, aún si fuese orgánico y no transgénico, representa un grave problema para la salud humana, por la combinación de varios factores que trataremos de resumir. Existe profusa y sólida evidencia científica de los problemas que ocasiona su consumo regular, por lo cual se invita a consultar la información y a verificar la sólida bibliografía disponible en la web [1], que no podemos reproducir por cuestión de espacio. Nunca fue alimento base En la China antigua apreciaban esta planta por su efecto fertilizante del suelo (fija nitrógeno). Recién durante la dinastía Chou (1134-246 AC), con el dominio de la técnica de fermentación, comenzó a consumirse el poroto, en forma de fermentados (tempeh, natto, miso, shoyu) que aseguran la completa inactivación de sus antinutrientes. Luego (siglo II AC) se comenzó a cuajar el puré de porotos cocidos (tofu), proceso que inactiva antinutrientes, aunque no totalmente. En 1930 la soja representaba apenas el 1,5% de las calorías en la dieta china. En 1998 se precisó que los japoneses consumían 8g diarios de proteína de soja (dos cucharaditas), en forma defermentados y condimentos. Un dato no menor: la soja utilizada antiguamente en Oriente era glicina, diferente a la que se cultiva actualmente (glicina max), que ha sido mejorada para obtener más proteína (y también más isoflavonas).

INTESTINOS.

Síntomas de Malfuncionamiento.


 

Por todo lo antes visto y por simple sentido común ¿es posible pensar en resolver un problema crónico de salud sin ocuparse antes de resolver el desorden intestinal? La respuesta es obvia.

Para diagnosticar el desorden, resulta útil comenzar por conocer las condiciones del orden. Cuando los intestinos funcionan correctamente, las evacuaciones deben ser normales y generadassin necesidad de otro auxilio externo que una alimentación equilibrada.

Dado que existe mucha confusión al respecto, conviene detenerse en la definición de normalidad, pues representa una de las herramientas sencillas y periódicas para controlar nuestro estado interno, sin necesidad de estudios sofisticados.

En primer lugar analicemos el tema de la frecuencia. Fisiológicamente, y respondiendo al reflejo gastrocólico, que funciona naturalmente en los niños, deberíamos evacuar tantas veces al día, como comidas importantes hayamos realizado.

Pero también debemos tener en cuenta la velocidad del tránsito intestinal. Mucha gente se califica de regular por el sólo hecho de evacuar diariamente, pero la supuesta regularidad puede encubrir retrasos de varios días, lo cual también significa constipación.

Hay muchos factores que condicionan la duración del tránsito intestinal: contenido de fibra en el alimento, tipo de alimento ingerido, estado del sistema nervioso, actividad física de la persona, etc. El Dr. Harvey Kellogg, autoridad mundial en la materia, sostenía que en condiciones ideales, el tránsito intestinal puede llevar entre 15 y 18 horas. Su colega, el Dr. Bernard Jensen, autor del libro “Limpieza de los tejidos a través del intestino”, considera las 18 horas como el plazo normal entre ingesta y evacuación.

Teniendo en cuenta que el moderno estilo de vida no es todo lo ideal que nuestra fisiología requiere, podemos convenir que los desechos deberían ser evacuados no más allá de 20 horasdespués de haberse ingerido el alimento. O sea que, en condiciones normales debemos evacuardentro de las 20 horas de cada ingesta importante que realizamos. Esto significa que los desechos de un almuerzo deben eliminarse en la mañana siguiente.

Por cierto que el tipo de alimentación -y por tanto el tipo de flora resultante- condicionarán este período. Los vegetarianos, con flora prevalentemente fermentativa y mayor consumo de fibra, tendrán tendencia a un lapso más corto; en tanto una dieta carnívora, con predominio de flora putrefactiva y escasa fibra, provocará tiempos más largos. La preeminencia de alimentos refinados en la dieta, también será causa de ralentización del tránsito intestinal.

Podemos comprobar la velocidad de nuestro tránsito intestinal con una técnica muy sencilla: en la comida más importante del día (normalmente el almuerzo) debemos incluir una buena porción de algúnnutriente de color (remolachas o espinacas), controlando luego el tiempo transcurrido hasta la aparición de heces teñidas de rojo o verde. Única precaución para no falsear el diagnóstico: no haber ingerido en los días previos, el alimento elegido como testigo. Si bien estas verduras pueden resultar ligeramente laxantes, son de todos modos indicadores eficaces para esta autoevaluación del tránsito intestinal.

Otra cuestión que brinda mucha información sobre nuestro estado intestinal, es el aspecto de la evacuación. Las heces normales se deben eliminar sin dificultad y deben tener: consistencia firme, sección uniforme, reducida y de estructura continua (forma de banana), color pardo, capacidad de flotar, ausencia de olor y no debe ensuciar la loza del inodoro ni el ano. El abundante uso de papel higiénico y desodorantes, es un claro síntoma de los problemas intestinales de la sociedad moderna.

...continue reading "INTESTINOS. Síntomas de Malfuncionamiento."

ENTRE LA BASURA Y EL HAMBRE

Este porcentaje equivale a 1300 millones de toneladas que podrían alimentar a 870 millones de personas.

De esos 1300 millones de toneladas, cien corresponden a desechos de comida en América latina. Esta cifra indica que entre el 10 y el 15 por ciento de los alimentos que se producen en la región jamás llega al estómago de una persona.

La pobreza en América Latina alcanza al 28.8% de la población, 167 millones se encuentran en esa situación, reveló un informe dela Comisión Económicapara América Latina y el Caribe (Cepal). De ellos, 66 millones viven en la extrema pobreza. El informe también habla de la región más desigual del mundo, donde el 10% de la población más rica recibe 32% de los ingresos totales, mientras que el 40% más pobre sólo recibe el 15%.

Mientras en Chile se prepara un  encuentro entre los  países latinoamericano-caribeños, por un lado, y dela Unión Europea, por el otro,  Tristam Stuart, de la organización civil “Feeding the 5.000″, señaló que uno de los principales problemas en Latinoamérica son las exigencias europeas:

“Por ejemplo, en esta región se despilfarran cantidades enormes de plátanos que no cumplen los requisitos de aspecto físico -mismo color, tamaño o forma bonita- impuestos por el mercado europeo”. Pese a “que no tienen ningún defecto a nivel nutricional”, sostuvo.

Sin embargo, Latinoamérica no está entre las zonas del mundo que más alimentos tira a la basura. Las que representan el mayor problema son las regiones con niveles más elevados de industrialización, como Europa o Norteamérica, donde un 40 por ciento de lo que se produce, que equivale a la producción total de África, se desecha.

Segúnla FAO, el 95 por ciento de los productos desechados en los países en desarrollo no lo es de forma intencionada, sino como consecuencia de deficiencias financieras, limitaciones técnicas o de infraestructuras en la fase inicial de la cadena de distribución. En las economías más desarrolladas las mayores pérdidas se producen en la fase final de la cadena -minoristas y consumidores- por malas prácticas, estándares de calidad establecidos y, sobre todo por los cánones impuestos por el consumismo, otorgándole importancia extrema a la apariencia de los alimentos.

En cuanto a la cantidad de alimentos que se desperdician directamente por los consumidores también destacan Europa y Norteamérica, donde cada persona tira una media de entre 95 y115 kilogramosde comida cada año, mientras que en África subsahariana y el sudeste de Asia el promedio es de6 a11 kilos.

“En un mundo de 7.000 millones de personas, que espera crecer hasta los 9.000 millones, desperdiciar comida no tiene ningún sentido a nivel económico, ético ni medioambiental”, comentó el director del PNUMA, Achim Steiner. Obviamente, reducir el desperdicio de comida podría llevar a un uso más eficiente de la tierra y una mejor gestión del agua.

 

Fuente: http://www.surysur.net/2013/01/entre-la-basura-y-el-hambre/#more-36564