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Enema de café

Fuente: http://dametumano.wordpress.com

Terapia Dr. Gerson. “La enema de café”

Nueva solución con viejos métodos

Con los años, los residuos tóxicos pueden acumularse en el colon y el hígado, y luego circulan por todo el cuerpo a través del torrente sanguíneo. Un colon y un hígado limpio y saludable es esencial para la salud de todos los órganos y tejidos del cuerpo.

Para ello se ha “redescubierto”, la enema, una vez era el caballo de batalla de las madres que sabían que era un valioso medio para liberar a sus hijos de una miríada de problemas para los cuales los pediatras de hoy prescriben medicamentos.
La enema se ha convertido en una especie de tabú, y muchos están visiblemente avergonzados de hablar de ello. O el argumento puede traer una sonrisa de burla a aquellos que lo proponen.

La medicalización de la vida nos ha llevado a consumir drogas por cualquier molestia que pueda tener, con gran satisfacción de la “industria” de la salud, y la vergonzosa enema ha sido sustituido por el cómodo laxante. Cada año millones de pesos se gastan en laxantes, siendo el estreñimiento un efecto secundario de una dieta omnívora, no importa cuantos científicos insistan en afirmar que el hombre es omnívoro. El cuerpo no se ha dejado convencer de dicha teoría, no importa cuán respetadas fueron las fuentes que la hayan dicho, cuando viene mal alimentado, el cuerpo nos da un montón de problemas para advertirnos que los alimentos no son adecuados, un poco como si pretendiéramos hacer funcionar un auto a nafta utilizando gasoil.

La cosas han empeorado con la proliferación de cadenas de comida rápida (fast food) que nos han conocer también la “comida chatarra”, un posterior ampliamento de la dieta omnívora. “Más omnívora que esto”.
El retorno a una vida sana implica también la adopción de una dieta vegetariana o, mejor aún, vegana, independientemente de las razones ideológicas o de salud.
El doctor Richard Anderson, en su libro Limpiar y purificar a ti mismo dice que las células tienen una memoria rudimentaria que registra las vibraciones de miedo, odio y muerte, que el animal experimenta cuando viene sacrificado y el animo de quien come su carne es influenciado por estas vibraciones negativas. La persona a menudo no pueden encontrar la razón de algunos de sus problemas y no imaginan que derivan del hecho de comer carne.
Para quién va de una dieta omnívora a una dieta vegetariana, la enema proporciona muchos beneficios al organismo, porque libera de residuos tóxicos el colon junto a las eses no expulsadas, sin el uso de laxantes que son siempre dañosos.

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Medicina Mitocondrial

por el Dr. Matheus del Sitio Web DrSircus

Del sitio web Biblioteca Pleyares

Las mitocondrias en el interior

El Dr. Terry Wahls aprendió cómo revertir la aceleración de la esclerosis múltiple con un enfoque basado en la evidencia médica y funcional centrada en los alimentos y la nutrición ortomolecular.

 

Utililzando de las lecciones que aprendió en el nivel subcelular, utilizó la dieta para curar la MS y salir de su silla de ruedas.

 

Su charla TED es bastante convincente:

La medicina contemporánea no ha entendido los conceptos básicos de la fisiología mitocondrial.

 

La mayoría de los médicos no tienen idea de por qué el,

  • magnesio
  • bicarbonato
  • selenio
  • azufre,

...son importantes para la mitocondria .

 

Pero la ciencia básica sabe que es un milagro que esa información no sea conocida no se nos vaya de qué hacer para reparar y el fuego de las fábricas de energía mitocondrial de las células.  Pero la ciencia básica sabe esto, así que es un milagro que la información no se escape acerca de qué hacer para reparar y encender las fábricas de energía mitocondrial de las células.
Si demasiada mitocondria falla, no hay nada que se pueda
hacer para prevenir la muerte. Cualquier tratamiento exitoso puede
ser sólo para evitar que fallen demasiadas mitocondrias.

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La Linasa. Remedio natural multiuso


En los últimos años se ha publicado una gran cantidad de información acerca de los efectos curativos de la semilla de linaza molida.

Los investigadores del INSTITUTO CIENTÍFICO PARA EL ESTUDIO DE LA LINAZA DE CANADÁ y de los estados unidos, han enfocado su atención en el rol de ésta semilla en la prevención y curación de numerosas enfermedades degenerativas.
Las investigaciones y la experiencia clínica han demostrado que el consumo en forma regular de semilla de linaza, previene o cura las siguientes
enfermedades:

 

  1. CÁNCER:

    de mama, de próstata, de colon, de pulmón, etc., etc., la semilla de linaza contiene 27 componentes anti-cancerígenos, uno de éstos agentes es la LIGNINA, la semilla de linaza contiene 100 veces más que los mejores granos integrales. Ningún otro vegetal conocido hasta ahora igual a estas propiedades. Es un protector en contra de la formación de tumores. Desaparece los tumores si ya existen. Sólo en el cáncer se recomienda combinar semilla de linaza molida con queso cottage bajo en calorías.

     

  2. SISTEMA DIGESTIVO:

    Previene o cura el cáncer de colon. Ideal para gastritis, estreñimiento, acidez estomacal. Lubrica y regenera la flora intestinal. Expulsión de gases gástricos. Es un laxante por excelencia. Previene de divertículos en las paredes del intestino. Elimina toxinas y contaminantes. La linaza contiene en grandes cantidades de los dos tipos de fibras dietéticas soluble e insoluble. Contiene más fibra que ningún grano.

     

  3. SISTEMA NERVIOSO:

    Es un tratamiento para la presión. Las personas que consumen linaza sienten una gran disminución de la tensión nerviosa y un sentimiento de calma. Ideal para personas que trabajan bajo presión. Mejora las funciones mentales de los ancianos, mejora los problemas de conducta (esquizofrenia). La linaza es una dosis de energía para tu cerebro, porque contiene los nutrientes que producen más neurotransmisores (reanimaciones naturales).

     

  4. SISTEMA INMUNOLÓGICO:

    La linaza alivia alergias, es muy efectiva para el lupus. La semilla de linaza, por contener los aceites esenciales Omega 3, 6, 9 y un gran contenido de nutrientes que requerimos constantemente, hace que nuestro organismo se enferme menos, por ofrecer una gran resistencia a las enfermedades. Contiene grandes cantidades de rejuvenecedor, pues retiene el envejecimiento. La linaza es útil para el tratamiento de la anemia.

     

  5. SISTEMA CARDIOVASCULAR:

    Es ideal para acabar con la Arteriosclerosis, elimina el colesterol adherido en las arterias, esclerosis múltiple, trombosis coronaria, alta presión arterial, arritmia cardiaca, asma, incrementa las plaquetas en la sangre. Previene a formación de coágulos sanguíneos. Es excelente para regular el colesterol malo. El uso regular de linaza disminuye el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

Una de las características ÚNICAS de la linaza es que contiene una sustancia llamada prostaglandin, la cual regula la presión de la sangre y la función arterial y juega un importante papel en el metabolismo del calcio y energía.

 

El Dr. J. H. Vane, ganó el premio Nobel de medicina en 1962 por descubrir el metabolismo de los aceites esenciales Omega 3 y 6 en la prevención de problemas cardíacos.

 

  1. ENFERMEDADES INFLAMATORIAS:

    El consumo de linaza disminuye las condiciones inflamatorias de todo tipo. Se refiere a todas aquellas enfermedades terminadas en “TITIS”, tales como: gastritis, hepatitis, artritis, colitis, amigdalitis, meningitis, etc.

     

  2. RETENCIÓN DE LÍQUIDOS:

    El consumo regular de linaza ayuda a los riñones a excretar agua y sodio. La retención de agua (Edema) compaña siempre a la inflamación de tobillos, alguna forma de obesidad, síndrome pre-menstrual, todas las etapas del cáncer y las enfermedades cardio-vasculares.

     

  3. SISTEMA SEXUAL:

    Algunos médicos han encontrado que el aceite contenido en la linaza es el afrodisíaco natural. La causa física más común e impotencia y frigidez física se debe a un bloqueo de la circulación sanguínea en las arterias de la pelvis. La solución es limpiar las arterias en general, lo cual se puede lograr con el consumo de linaza. Corrige algunos casos de esterilidad y peligro de aborto. Se recomienda el consumo de linaza durante el embarazo para que éste sea menos problemático y el niño nazca saludable. Aminora notablemente los bochornos de la menopausia.

     

  4. CONDICIONES DE LA PIEL Y CABELLO:

    Con el consumo regular de semillas de linaza usted notará cómo su piel se vuelve más suave y terciopelada, es útil para la piel seca y piel sensible a los rayos del sol. Es ideal para problemas en la piel, tales como: soriasis y eczema. Se recomienda también como mascarilla facial para una limpieza profunda del cutis. Acaba con el paño, manchas, acné, espinillas, etc. Es excelente para la calvicie. Esta es una Buena noticia para quienes sufren de calvicie. También es útil en el tratamiento de la caspa. Úsala como jalea para fijar y NUTRIR tu cabello, ya no uses vaselina que dañan tu cuero cabelludo y tu cabello.

     

  5. DIABETES:

    El consumo regular de linaza favorece el control de los niveles de azúcar en la sangre. Ésta es una excelente noticia para los insulina-dependientes.

     

  6. VITALIDAD FÍSICA:

    Uno de los más notables signos de mejoramiento debido al consumo de linaza es el incremento progresivo en la vitalidad en la energía. La linaza aumenta el coeficiente metabólico, y la eficacia en la producción de energía celular. Los músculos se recuperan de la fatiga del ejercicio.

 

 

MODO DE EMPLEO

Dos cucharadas soperas por día, las pulverizan, en el procesador, se mezcla en una taza de agua tibia, en un vaso de jugo de fruta, o bien sobre la fruta, o yogurt.

 

La pueden tomar personas de todas las edades (niños, adolescentes y ancianos). Inclusive mujeres embarazadas a probar se ha dicho.

 

Medico Homeopata Madrid

TIPOS DE TOXEMIA

El terreno lo es todo

En el lecho de muerte, Louis Pasteur -demonizador de los virus y alabado por ello- intentó enmendar su error, al afirmar: “El virus no es nada, el terreno lo es todo”. Pero su declaración póstuma pasó y pasa inadvertida. Como pasa inadvertida la afirmación básica de la medicina natural: “La causa profunda de todas las enfermedades es la suciedad del terreno producida por la acumulación de desechos”.

Como hemos visto, los desechos orgánicos no se depositan en un solo lugar, sino que circulan por todo el cuerpo. El organismo todo sufre la sobrecarga, pero como cada persona tiene su punto débil, es allí donde aparecerá la crisis visible y dolorosa. Lamentablemente, terapeuta y paciente por lo general olvidan esta realidad, enfocándose en los síntomas y olvidando las causas primarias.

El moderno concepto de diagnóstico sirve sólo para rotular al barómetro de una caldera a punto de explotar por exceso de presión. Es inútil ocuparse del barómetro. Por sentido común, debemosdisminuir la presión de la caldera. Aliviada la presión, el barómetro, por sí mismo dejará de indicar el estado de emergencia.

Llevemos la analogía a nuestro automóvil, mecanismo sencillo de comprender y al cual generalmente le brindamos mejores atenciones que a nuestro organismo, tal vez porque aquel nos costó esfuerzo y éste fue un regalo de la existencia. Imaginemos que viajando en ruta, se nos enciende la luz roja de presión de aceite. ¿Qué hacemos?

El sentido común aconsejaría detenernos de inmediato e investigar la causa que originó el inconveniente: falta de lubricante, problema de la bomba de aceite, rotura del carter, etc. Resuelta la dificultad, arrancaremos el motor y veremos que la luz roja se apaga por sí sola.

En cambio ¿qué hacemos cuando algo similar sucede en nuestro organismo? Por lo general,desenchufamos el bulbo de la luz roja. O sea, buscamos una “pastillita mágica” que apague el indicador de alarma: algo que baje la presión, el colesterol, la glucosa, las hormonas tiroideas, la inflamación o cualquier otro parámetro fuera de norma, sin preocuparnos de revisar la causa que activó la alarma.

Si obramos así en el automóvil, ¿qué sucederá? Inicialmente seguiremos como si nada, confiados por no ver más la luz roja. Pero unos kilómetros después sobrevendrá el desastre: el motor claudicará. Esto es inexorable en la mecánica vehicular... y también lo es en la lógica del funcionamiento corporal.

Es más, el moderno sistema de monitoreo médico ha generado una obsesión por los parámetros fuera de norma. Profesionales y pacientes viven pendientes del valor de glucosa, presión, colesterol, hormona tiroidea, triglicéridos o densidad ósea. A través de fármacos se obtiene la ilusoria satisfacción de poner en caja los guarismos desequilibrados. Sería como si en el ejemplo del automóvil,moviésemos con la mano la aguja del manómetro de presión de aceite, hasta llevarla a zona de seguridad. ¿De qué nos sirve, si el desequilibrio profundo se mantiene?

Todo esto es sencillo de corroborar en la práctica. ¿Cómo es posible que un simple drenaje de toxinas pueda provocar la remisión de distintos síntomas en una persona, por diferentes que éstos sean? La concepción de la enfermedad como consecuencia de la sobrecarga tóxica, se opone a la concepción microbiana, donde todo parece ser resultado de la acción de virus y bacterias. Y es lícito preguntarse: si los microbios son tan letales, ¿cómo es que ciertas personas sucumben ante ellos y otras tienen reacción nula?

Los microbios no son más que huéspedes de un terreno sobrecargado, que permite su expresión o desarrollo. Podrá argumentarse que todo depende de la fortaleza del sistema inmunológico de cada persona, pero como veremos luego, la eficiencia de nuestro sistema defensivo, como toda parte integrante del cuerpo, es consecuencia directa del estado de limpieza de nuestros fluidos internos. O sea que: el terreno lo es todo.

TOXINAS INTERNAS

Nuestro organismo depende totalmente de aportes externos para construirse, renovarse y funcionar. O sea que está perfectamente preparado para procesar sustancias que vienen del exterior, convirtiéndolas en elementos útiles para el funcionamiento corporal. Hasta los nutrientes más nobles y puros, requieren de procesos degradatorios y asimilatorios, que implican producción de desechos metabólicos.

Asimismo, la continua regeneración celular de órganos y tejidos, provoca cantidad de células muertas que deben ser eliminadas de inmediato. Para hacer frente a esta vasta tarea, el cuerpo se ha dotado de un grupo de órganos especializados para tal fin: losemuntorios.

Pero si las toxinas son naturales y estamos dotados de una buena estructura de órganos de eliminación, ¿por qué nos intoxicamos? O lo que es igual, ¿por qué enfermamos? La respuesta es muy sencilla: Porque sobrepasamos la natural capacidad de eliminación, o sea, generamos más desechos de los que podemos evacuar.

Visualizando el origen de las toxinas que procesamos, podremos tener una mejor idea de cómo limitar su generación y colaborar con el exigido funcionamiento corporal. Debemos tener en cuenta que la realidad moderna es muy diferente que la de nuestros antepasados. Ellos debían lidiar sólo con algún fruto tóxico, alergenos naturales, microbios y desechos normales de los procesos metabólicos internos. En cambio nosotros estamos sumamente afectados por la degradación del medio ambiente y sobre todo por la alimentación industrializada. Pero vayamos por partes.

La mayor cantidad de toxinas proviene de la natural degradación de los alimentos ingeridos, proceso necesario para convertir los nutrientes en sustancias más simples, capaces de generar energía y material constructivo. Estas transformaciones producen desechos, cuya eliminación esta prevista en el funcionamiento orgánico. Por ejemplo: las proteínas, al desdoblarse en aminoácidos, generan urea y ácido úrico; la combustión de la glucosa produce ácido láctico y gas carbónico; las grasas mal transformadas, ácidos cetónicos.

Estas toxinas del metabolismo interno son perfectamente toleradas por el organismo, siempre y cuando no superen cierto límite. Este límite está dado por nuestra capacidad de digerir, combustionar y eliminar. Al superar este umbral, los desechos, aunque naturales, se convierten en una amenaza para el cuerpo, entorpeciendo su normal funcionamiento.

Para visualizar como funciona el proceso de acumulación, veamos un par de cifras orientativas relacionadas con los riñones. Estos órganos deberían eliminar 25 a 30 gramos diarios de urea. Si sólo eliminan 20, significa una retención de 5 gramos por día, o sea 150 gramos mensuales.

Esto permite entender la importancia de una alimentación sobria y frugal, de buena calidad y en dosis adecuada a nuestro desgaste calórico. Aún con alimentos sanos y naturales, si comemos más de lo que gastamos, estamos creando un problema adicional al organismo, que debe lidiar con sustancias que no puede utilizar y/o eliminar… y que algún destino deberán tener!!!

La sobrealimentación y el sedentarismo se han convertido en grandes problemas de la sociedad moderna. Es muy sencillo que las personas ingieran más de tres mil calorías diarias y gasten mucho menos de dos mil. Por su parte, el sedentarismo no solo impide la necesaria combustión de calorías excedentes, sino que dificulta la correcta oxidación de los residuos del metabolismo celular, con lo cual se generan aún más desechos tóxicos.

Todo esto se ve agravado por el nefasto sistema de producción industrial de los alimentos. Los procesos de manipulación yrefinación quitan preciosos elementos vitales y ello lleva al consumo de mayor volumen, en el intento de cubrir las necesidades netas de vitaminas y minerales.

Los problemas de la sobrealimentación no son sólo de acumulación. Cuando superamos la capacidad de procesamiento de nutrientes que tiene nuestro sistema digestivo, generamos una masa de alimentos mal transformados cuya tendencia es la fermentación y la putrefacción, lo cual produce nuevos venenos, que incrementan a su vez el ensuciamiento general. Esto se ve agravado por el estrés y los ritmos antinaturales, que merman nuestra capacidad metabólica.

TOXINAS EXTERNAS

Pero el alimento moderno tiene otros oscuros aspectos relacionados con la intoxicación del organismo y que van más allá de la abundancia. Si bien el tema se desarrolla ampliamente en otra publicación, repasemos aquí lo estrechamente relacionado con la toxemia corporal.

Las técnicas actuales de producción primariaindustrialización, además de empobrecer la calidad del alimento, generan una nefasta carga de sustancias eminentemente tóxicas, que de ninguna manera estamos preparados para procesar. Insecticidas, herbicidas, fungicidas, fertilizantes químicos, antibióticos, vacunas, hormonas sintéticas, balanceados industriales, granos transgénicos… son solo algunas de las sustancias que se utilizan en la producción de alimentos y que, directa o indirectamente, ingresan a nuestro organismo, diariamente y en altas concentraciones. Un ejemplo: nadie relaciona la gran cantidad de problemas endocrinos (menopausia, tiroidismo, etc) con la continua ingesta de hormonas sintéticas que se “mimetizan” con las naturales y nos causan un verdadero caos hormonal.

A ello se agrega otra gran cantidad de sustancias químicas artificiales que utiliza la industria elaboradora: conservantes, saborizantes, emulsionantes, estabilizantes, antioxidantes, colorantes, edulcorantes, grasas transaturadas (margarinas), etc. Todo esto se hace en el respeto de legislaciones que establecen dosis tolerables por el organismo. Claro que las normas se hacen para cada compuesto individualmente y en base teórica.

Nadie toma en cuenta la sumatoria de estas dosis, ni sus interacciones reales. Un estudio británico demostró recientemente que la mezcla de ciertos colorantes artificiales y el benzoato de sodio (conservante de uso habitual en refrescos), influye en el comportamiento y en los desordenes de conducta de los niños. Otros estudios indican que, en promedio, ingerimos anualmente varios kilogramos de dichas sustancias. Y adivinen ¿quién debe lidiar con esa carga?

Aquí no termina el inventario de sustancias tóxicas que diariamente introducimos al organismo. Falta aún lo que ingerimos enmedicamentos, detalle no menor en un país como el nuestro, que ingiere, por ejemplo, seis millones de aspirinas diarias. Nuestra sociedad es ávida consumidora de analgésicos, antiinflamatorios, sedantes, estimulantes y una larga lista de fármacos de uso corriente, alegremente publicitados en TV como si fueran inocuas golosinas.

Pero no solo ingresamos tóxicos por vía digestiva. La piel es otro órgano permeable a elementos indeseables: cosméticos, tinturas, cremas, antitranspirantes y fijadores son fuente de sustancias nocivas. Por las vías respiratorias también introducimos importantes cantidades de venenos: desde el humo de cigarrillos a los desechos de combustión y procesos industriales.

A todo esto se suma la problemática de los refinados industriales. Diariamente estamos incorporando altas cantidades de compuestos químicamente puros que no existen en la naturaleza. Es el caso del cloruro de sodio (sal blanca) o la sacarosa(azúcar blanca). Biológicamente el organismo no reconoce estas sustancias refinadas y de gran pureza; es más, las considera tóxicas por su reactividad. Para comprender mejor esta “fobia” corporal hacia los compuestos químicamente puros, podemos usar ejemplos ilustrativos, como la caña de azúcar, la hoja de coca y la sal refinada.

Estudios hechos en Sudáfrica sobre muestras de orina de dos mil trabajadores de plantaciones de caña de azúcar, no hallaron excedentes de glucosa, pese a que en promedio mascaban 2 kg diarios de caña, o sea que ingerían 350g de azúcar por día. ¿La explicación? Mientras la caña mascada es un alimento natural, completo y fácilmente metabolizable, el azúcar refinado es un producto extraño y nocivo para el organismo. Otras investigaciones realizadas en África e India muestran que la diabetes es desconocida en pueblos que no incluyen carbohidratos refinados en su dieta.

Respecto a la coca, es simple observar en los pueblos andinos que el cotidiano consumo de la hoja mascada, benéfica para el apunamiento y la digestión, no genera los efectos devastadores del extracto refinado, conocido como cocaína. Siempre estamos hablando de productos vegetales, pero de por medio está presente el proceso de refinación y purificación.

Nuestros riñones pueden eliminar unos 12 gramos diarios de cloruro de sodio (la tóxica sal de mesa refinada), pero está demostrado que la alimentación moderna provee 15 gramos o más. Esto quiere decir que reteniendo sólo 3 gramos diarios, estamos acumulando en el organismo 90 gramos por mes (verdadera causa de edemas y celulitis).

Frente a esta regular y abundante ingesta de compuestos reactivos -que superan por cierto la capacidad orgánica de procesamiento- el cuerpo se ve obligado a poner en marcha varios mecanismos de defensa que, además de generar un importante gasto de energía y recursos, incrementan la toxemia corporal. Nos referimos a la hidratación de estos compuestos (retención de líquidos asociada a deshidratación celular), a la captura lipógena (edemas, obesidad y celulitis) y a la cristalización (artritis, ácido úrico, arenillas, cálculos, esclerosis capilar, etc).

Este cuadro, lejos de asustar, debe ayudar a la toma de conciencia: nuestro organismo no es un cesto de basura donde podemos arrojar impunemente cualquier cosa. Además, esta problemática, nefasta en sí misma, se ve agravada por la pérdida o el olvido de sanos hábitos ancestrales: los ayunos, las curas de primavera, el reposo, la conexión con los ciclos naturales...

TOXINAS DE PARÁSITOS

Como vimos someramente en el capítulo anterior y como desarrollaremos en el capítulo 6, las parasitosis son responsables degran parte de la cotidiana carga tóxica que agobia al organismo. Esta toxemia es en parte externa al cuerpo, al ser producida por organismos que no forman parte del mismo, pero al mismo tiempo es interna, pues se vuelca permanentemente en nuestros fluidos, como si fuese una sustancia endógena.

Excrementos y desechos metabólicos de nuestros huéspedes parásitos, se suman al volumen tóxico que deben procesar nuestros órganos emuntorios. Si las parasitosis fuesen ocasionales y periódicamente combatidas, esto no sería un problema, ya que el hombre siempre ha convivido con organismos parásitos.

Pero el hecho de haber descuidado las ancestrales y tradicionales prácticas periódicas de desparasitación, hace que las infestaciones parasitarias se conviertan en crónicas y por tanto generen grandes volúmenes diarios de toxemia.


[1] Ver libro “Nutrición Depurativa”
[2] Universidad de Southampton - Publicado en The Lancet
[3] Ver libro “La Sal Saludable”

Extraído del libro "Cuerpo Saludable"

 

Fuente: http://www.espaciodepurativo.com.ar/

 

Historia de la Homeopatía y Farmacia Homeopática en España

Historia de la homeopatía y farmacia homeopática en España realizada y comentada por el Médico Homeópata Alfredo D.García Ansorena. Más informaciones en a href="http://www.procan21.com"

Actualmente la Chorella esta considerada un excelente recurso para la desintoxicación de metales pesados y insecticidas.
Por el Dr. Serge Raynaud de la Ferrièr
La Chlorella

"La curación de heridas, la desintoxicación, el alivio de la constipación y del resfrío común, y hasta la estimulación del crecimiento, son algunas de las propiedades de la Chlorella, un alga unicelular de agua dulce, que han sido demostradas clínicamente. La Chlorella también es una excelente fuente de vitaminas, minerales y otros nutrientes, además de ser muy efectiva en el control de los malos olores del cuerpo, tanto internos como externos."


He aquí, a continuación, una guía completa de las múltiples formas en que este antiquísimo organismo unicelular nos puede beneficiar actualmente.

¿Qué es la Chlorella?

El abundante almacén de plantas y animales de la naturaleza nos ha provisto de una gran variedad de tesoros biológicos que sólo esperan ser convertidos en nutrientes y medicinas. Pero los hombres de ciencia apenas han rascado la superficie en sus esfuerzos por descubrir los ingredientes preservadores de la vida contenidos en la flora y la fauna terrestres. Por ejemplo, hay miles de plantas y animales que no han sido identificados aún en las regiones más remotas de las selvas tropicales del Amazonas, ni ha sido examinado su potencial para el bien.
Hasta hace poco el estudio de las plantas medicinales y de interés nutricional se hallaba en decadencia, puesto que las compañías farmacéuticas que habían trabajado con tanto empeño con el fin de aislar de ellas las vitaminas y otras sustancias, desde la década de 1920 hasta los años 50, volcaron sus energías en la producción sintética de estos elementos. La razón de hacerlo así era obvia: las sustancias sintéticas podían patentarse y producir enormes fortunas para las compañías. Actualmente, de los ocho mil millones de dólares anuales que se gastan en medicamentos recetados en los Estados Unidos de Norteamérica, sólo el 22% corresponde a productos derivados del reino vegetal.
Una de las plantas que han despertado interés entre los investigadores por sus posibilidades de contribuir al campo de la salud es la Chlorella. Se cree que esta alga unicelular de agua dulce es una de las formas de vida más primitiva. Tanto ella como otras especies de algas verdes son esenciales para la vida por su participación en el proceso de la fotosíntesis, ya que éste es responsable de extraer el bióxido de carbono -un gas venenoso- de la atmósfera y liberar las enormes cantidades de oxígeno que se requieren para el sostenimiento de la vida. (El oxígeno que respiramos y que provee la materia prima para la capa de ozono "sin la cual no sería posible la vida sobre la Tierra -de la Ferrière" viene principalmente de las algas. Por eso, su consumo, al multiplicarse, multiplica la siembra y mejora las condiciones de la atmósfera terrestre).
La Chlorella, de un tamaño aproximado al de un corpúsculo rojo de la sangre, fue descubierta en 1890 por M. W. Beijernick, un sabio holandés especialista en microbiología que la estudió examinando el agua de una laguna, valiéndose de un microscopio. Su fascinación por el color verde oscuro de la laguna lo llevó al descubrimiento de la Chlorella, alga rica en pigmentos verdes de clorofila. (La pequeña célula verde. Aunque de apariencia muy sencilla, cada célula de Chlorella es un individuo completo provisto de una estructura bien definida. Su núcleo de gran tamaño (N) está contenido dentro de la envoltura nuclear (EN), fuera de la cual se encuentran los cloroplastos (C) y mitocondrios (M)).
Su nombre se deriva de la voz griega chlorós, que significa "verde amarilloso", sumado a la terminación latina de diminutivo ella. Una planta (alga) de Chlorella tiene un diámetro de sólo 5 micrones, pero es una planta unicelular bien definida, con un núcleo y todo un complemento de sustancias nutritivas y promotores de salud.
Algunas especulaciones sugieren que la Chlorella podría ser el primer eslabón en la cadena alimentarla: como la primera planta unicelular provista de un núcleo definido dentro de su membrana celular. Si en realidad fuera la primera planta verde de la Tierra, las demás formas de vida no habrían podido evolucionar sin ella.
Algunos creen que durante la época más remota de la Tierra la atmósfera habría estado compuesta por gases letales, del tipo del amoníaco, el metano y el bióxido de carbono. Esta teoría sostiene que las plantas verdes, como la Chlorella, habrían desempeñado el papel de transformar ese medio letal en un ambiente capaz de sostener la vida de plantas y animales.
La Chlorella es una planta tan pequeña que no se la puede ver sin a ayuda de un microscopio: mide sólo 6 milésimas de milímetro a lo ancho. Sin embargo se reproduce con suma rapidez. Cada alga se puede subdividir en cuatro nuevas células cada 16 a 20 horas. A esa velocidad, se calcula que en sólo 63 días una sola célula sería capaz de generar suficiente Chlorella como para igualar el volumen de la tierra. Afortunadamente existen elementos naturales que limitan su proliferación. Para reproducirse necesita una gran cantidad de luz solar, y cuando la producción se vuelve excesiva para el espacio disponible, su capacidad reproductora disminuye automáticamente Gracias a su rápido índice de crecimiento y al espacio relativamente pequeño que necesita para desarrollarse, además de su abundante contenido nutricional, la Chlorella ofrece a los investigadores un gran potencial para el mejoramiento de la salud. Se ha demostrado su utilidad en:

  • El fortalecimiento del sistema inmunológico del ser humano.
  • La aceleración del proceso de curación de heridas, lesiones y úlceras.
  • La protección contra contaminantes tóxicos.
  • La normalización de los procesos digestivos y la función intestinal.
  • La estimulación del crecimiento y la reparación de los tejidos.
  • La retardación del proceso de envejecimiento.
  • La protección contra los efectos de la radiación.