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Más dióxido de cárbono que en toda la historia

  • La concentración alcanza su nivel más alto en tres millones de años
 

 

 

Fuente: http://www.larazon.es/detalle_normal/noticias/2223700/sociedad+medio-ambiente/mas-dioxido-de-carbono-que-en-toda-la-historia#.UY3luytOouo
 

 

 

 

 

Por primera vez se ha superado la barrera de los 400 ppm Efe
 

 

10 de mayo de 2013. 23:21hJ. Beltrán.

Madrid- En tres millones de años no se habían superado tales niveles de concentración de CO2 en el aire. En concreto, 400 ppm (partes por millón), según confirmó ayer la Agencia Nacional Oceánica y Atmosférica de EE UU Los datos se recogieron el pasado jueves sobre el volcán Mauna Loa en Hawai donde se encuentra una de las estaciones de referencia sobre calidad del aire. Y aunque en principio se trata de un estudio preliminar, los científicos que están al frente de la medición ya advierten de que el calentamiento global se estaría acelerando más que nunca por la mano del hombre.

Entre otras cosas, porque otras estaciones también están ofreciendo datos preocupantes. Es el caso del Instituto Scripps de Oceanografía en San Diego, que ya ha alcanzado el dato de 399,73 ppm.

Lo cierto es que desde las primeras mediciones que datan de 1958 cuando se superaron las 316 ppm, la curva de contaminación ha aumentado sin control, si bien hasta la Revolución Industrial y el uso masivo de combustibles fósiles, la tasa no excedió de 300 ppm durante al menos 800.000 años.

Con hielo en el Ártico

«La última vez que el mundo tenía una concentración de 400 ppm de CO2 fue hace unos tres millones de años, cuando la temperatura global fue de dos a tres grados más alta que en la era preindustrial, cuando existía hielo en el Ártico», explica Bob Ward, director de comunicaciones del Instituto Grantham de Investigación sobre el Cambio Climático y el Medio Ambiente de la Escuela de Londres de Economía y Ciencias Políticas.

«Los casquetes polares eran más pequeños y el nivel del mar era unos 20 metros más alto que el actual. Estamos creando un ambiente prehistórico en el que nuestra sociedad tendrá que hacer frente a riesgos enormes y potencialmente catastróficas», subraya sobre las amenazas que se ciernen sobre el medio ambiente. «La naturaleza necesitó cientos de millones de años para cambiar las concentraciones de CO2, nosotros lo hemos hecho en una escala de 100 años, un millón de veces más rápido», considera Michael Mann, climatólogo de la Universidad de Pennsylvania.

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Virtudes Curativas del Magnesio

 

por Ignacio Puig, S. I.
1978

del Sitio Web Scribd

contribución de Daniel Piovezan

 

 

Índice

  1. Capítulo - ¿Posee El Magnesio Virtudes Curativas?
  2. Capítulo - El Magnesio En El Organismo Humano
  3. Capítulo - El Magnesio En Zootecnia
  4. Capítulo - El Magnesio En Agricultura
  1. Apéndice - ¿Como Debe Tomarse El Magnesio?
  2. Apéndice - Contenido De Magnesio y De Calcio En Los Principales Elementos
  3. Apéndice - Principales Dolencias Para Las Que Se Recomienda El Empleo De Las Sales De Magnesio
  4. Apéndice - Bibliografía

 

 

PRÓLOGO

La presente obra recoge varios artículos de diferentes autores, consagrados a divulgar el importante papel que desempeña el magnesio en los organismos vivientes, como sus efectos curativos en el hombre y en los animales, los prodigiosos resultados del mismo aplicado a las plantas y, en general, su poderosa intervención en el metabolismo vital.


Sobre todo, los diez artículos de Francisco Manzanal, S. I., han tenido la virtud de interesar a gran número de personas que han practicado, con excelente resultado, la cura del magnesio en ellos recomendada y que luego, espontáneamente, se han constituido en los grandes propagadores de las virtudes curativas del magnesio.


No se crea, sin embargo, que con estos artículos se descubre algo totalmente nuevo o ignorado respecto al magnesio.

 

Desde hace años se conocía su intervención en el metabolismo orgánico y no pocas de sus virtudes curativas, según lo dan a entender los excelentes preparados hechos a base de sales de magnesio, tales como,

  • DELBIASE (en forma de comprimidos y de crema)
  • LIDACRÓN (en forma sólida)
  • LIDATINE (en forma líquida)
  • MAGNOGENE (en grajeas)
  • HALMAGNOL (en ampollas)
  • más recientemente HALÓGENOS JULIÁ-4 (en forma líquida), etc.

Sin embargo, hablando en general, se había prestado escasa atención a la importancia que el elemento tiene en el mundo orgánico, hasta que recientes experiencias, llevadas a cabo principalmente en Francia y en los Estados Unidos y recopiladas con gran maestría por el Padre Manzanal, han tenido la virtud de llamar la atención del público sobre lo mucho que puede esperarse del elemento magnesio, ingerido, no en forma metálica naturalmente, sino en sales, particularmente de clorurocarbonato.

 

Que, por lo menos en Barcelona, son muchas las personas que, se sirven de las sales de magnesio para alivio de sus males y aun como alimento (pues autoridades médicas aseguran que el magnesio debería figurar en la dieta ordinaria), lo demuestra la admiración de algunas droguerías de dicha ciudad que en un mes venden más sales de magnesio que antes vendían en diez años.


No vamos a extendernos, en este prólogo, haciendo la apología del magnesio, puesto que ésta ya se hace - y por cierto bien cumplida, según creemos - en el decurso del presente libro.

 

Solamente queremos precisar, antes de terminar, el carácter del mismo, que es más bien una complicación o refundición de lo que especialistas en las respectivas materias (médicos, ganaderos y agricultores) han observado y experimentado con respecto al papel biológico del magnesio.

 

Aunque el fondo básico de este libro, sobre todo en lo que respecta al hombre, son los aludidos artículos del Padre Manzanal, quien a su vez se ha servido principalmente de la obra del doctor Delbet, hemos de hacer constar, que en él figuran extractos de otros varios autores.

 

Asimismo, hemos utilizado los informes que nos han proporcionado cuantos se han servido darnos a conocer los efectos beneficiosos del magnesio que en sí han experimentado.


En esta complicación de datos o, si se quiere, refundición de trabajos de otros autores, hemos procurado la mayor unidad y orden, reuniendo en capítulos separados lo referente al hombre, a los animales y a las plantas, lo que no siempre se encuentra bien delimitado en otros autores.


Esperamos que la presente obra servirá para ampliar el campo de acción del magnesio.

CAPÍTULO PRIMERO
¿POSEE EL MAGNESIO VIRTUDES CURATIVAS?

Entendemos que, en todo libro, revista y, en general, en cualquier escrito, lo primero que debería hacerse - y no siempre se hace - es justificar el título que se le ha puesto, a no ser que él mismo se caiga por su peso o que, en el decurso de la exposición, aparezca claramente justificado.

 

Al encabezar esta compilación de escritos sobre el magnesio le hemos puesto por título «Virtudes Curativas del Magnesio», con lo cual parece queremos dar a entender que el magnesio posee virtudes curativas, como así es en efecto.

A) MARAVILLOSOS EFECTOS DEL MAGNESIO
A no pocas personas que tan sólo habrán oído hablar del magnesio al designar los polvos de que se sirven los fotógrafos para producir chispazos de luz blanca deslumbradora, o al tratar del purgante denominado magnesia, les ha de parecer raro que se pueda escribir un libro que trate exclusivamente de las virtudes curativas del magnesio.

 

Por esto hemos creído del caso comenzar esta compilación justificando el título que le hemos puesto, a fin de que nadie nos pueda tildar de que no ponemos en práctica lo que creemos debe hacerse en todo libro y de que en él caemos en el mismo defecto que reprochamos en otros.


Dice el refrán que la mejor manera de demostrar el movimiento es andando; pues esto es lo que ahora vamos a hacer en este capítulo introducción:

describiremos una serie de maravillosos efectos curativos, obrados con el magnesio, no precisamente bajo la forma metálica, sino de sales, como el cloruro, sulfato o carbonato en lectores de esta obra, los cuales además de experimentar en sí sus saludables efectos, nos lo han escrito o comunicado de palabra.

En la imposibilidad de aducirlos todos, nos limitaremos a dar a conocer en este lugar algunos pocos.

 

  1. Cura la artrosis debida al ácido úrico(De una carta fechada el 28 de octubre de 1956):

    Un amigo mío me recomendó el libro las «Virtudes Curativas del Magnesio», el que, una vez leído, me decidió a poner en práctica el tratamiento a base de cloruro de magnesio.


    »Los resultados no han podido ser más sorprendentes ni más halagüeños, ya que, al poco más de un mes de tomarlo todas las mañanas en ayunas, me vi casi totalmente restablecido (hoy completamente) de las dolencias que me aquejaban. Me encontraba excesivamente sobrecargado de ácido úrico y, como consecuencia de ello, sufría una grave artrosis en ambos rodillas, particularmente en la izquierda, y estaba decidido a dejarme operar, sabiendo que me tenía que quedar la articulación rígida, o sea, cojo para toda la vida; pero es que hacía cerca de cinco meses que me tenía imposibilitado y con unos dolores terribles. Afortunadamente este peligro desapareció tomando el cloruro de magnesio y hoy me encuentro mucho mejor que diez años antes.


    »También sufría de dilatación de la aorta (tengo cincuenta y dos años) y hoy puedo decir que ya no me inspira ninguna preocupación; pues, en opinión del doctor que me ha mirado últimamente en la pantalla, me encuentro perfectamente.


    «Aparte de lo que antecede, se siente uno a los pocos días de tomar el cloruro, con una gran energía y vitalidad, que hace que hasta el carácter se transforme, ya que le proporciona una euforia y optimismo sin igual.


    »Me complazco en proporcionarle los detalles de este mi caso, para que sirva de estímulo y de ejemplo a aquellos que sufren, no solamente de las dolencias reseñadas, sino de todas aquellas que son propias de las personas de edad.»


  2. Hace desaparecer el temblor senil(De una carta fechada el 2 de marzo de 1956):

    «Desde que terminaron de publicarse los artículos del P. Francisco Manzanal sobre «Virtudes Curativas del Magnesio», he sido un propagandista del cloruro de magnesio.


    »Yo lo tomo desde entonces y sus efectos han sido más y mejores de lo que yo esperaba. Empecé por tomarlo para aliviarme del temblor senil que me impedía escribir y hasta poner mi firma, si no era sujetándome la mano derecha con la izquierda, y me temblaba la mano al beber, y demás usos. A los cuatro días de tomar una dosis bastante floja, ya noté sus efectos, pero no quise dar crédito, hasta a los trece días en que, sin querer, di un grito de entusiasmo al ver la facilidad y constancia en poder manejar la pluma y demás enseres.

    «Padecía desde muchos años hemorroides constantes y se me han curado totalmente, y esto que ya trataban de operarme. Ahora, a pesar de los tiempos reinantes, esto era en febrero de 1956, sin usar bufanda y saliendo de casa varias veces al día, no he cogido ningún resfriado. Otra ventaja he observado en mi ya achacoso cuerpo; optimismo, alegría de vivir, agilidad de mis piernas y rodillas a mis 62 años.

    »Son muchas las personas que me agradecen les haya aconsejado el cloruro de magnesio. Es un laxante eficaz y el más económico.»


  3. Desvanece el agotamiento intelectual(De una carta fechada el 17 de junio de 1957):

    «Me dirijo a usted para solicitarle el libro «Virtudes Curativas del Magnesio». Tengo interés en tenerlo; pues conozco el resultado satisfactorio que ha obtenido con el tratamiento del magnesio un señor que sufría desgaste y agotamiento intelectual y ahora sigue trabajando incansable. Como soy enfermera y también otros me han hablado de los efectos del magnesio, es por eso que deseo tener este libro.»


  4. Otros notables efectos beneficiosos del magnesio
    1. Un hombre de carrera, de unos 60 años de edad, padecía de cierta infección intestinal crónica. Un amigo le proporcionó «Virtudes curativas del magnesio». Después de dos meses, escribió estas textuales palabras:«Hace un mes que tomo magnesio y me he librado de un achaque que hacía 35 años lo llevaba conmigo».
    2. Hace algún tiempo se presentó un individuo diciendo que, poco antes, apenas podía valerse por el reuma; incluso le habían de vestir. A los pocos días de tomar magnesio, le desapareció el mal y «ahora - dijo - me siento como un atleta», y comenzó a gesticular como tal. Todavía dijo más:«Mi madre - añadió - que ya pasa de los 80 años, desde que toma magnesio se encuentra como una joven».
    3. Un lector que toma magnesio y que está entusiasmado con él por los buenos efectos que le ha producido, fue a visitar a un amigo suyo que sabía estaba enfermo. Se lo encontró en cama aquejado de fuertes dolores, pues padecía de la próstata y le habían de operar. Le recomendó tomara magnesio, como efectivamente lo hizo. A los pocos días, se lo encontró en la calle, tranquilo, sin haber sido operado y como si nada hubiese tenido.
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Los 10 ingredientes tóxicos de la industria alimentaria.

La industria alimentaria está librando una guerra en tus células con estos 10 ingredientes tóxicos

Fuente: NaturalNews
Traducción, adaptación e investigación: Vida Lúcida

Conservantes y agentes sintéticos que se encuentran en los alimentos inhiben el oxígeno y retrasan el desarrollo de hongos y moho, sirven para la creación de una mayor vida útil de los productos, sin embargo, después de haber sido consumidos, estas toxinas privan a los humanos de oxigeno en las células y le roban los nutrientes, lo que conduce a la mutación de las células y el caldo de cultivo perfecto para el cáncer. Al igual que los seres humanos, las células necesitan oxígeno para sobrevivir y prosperar.

Más vida útil del alimento, más corta la vida humana.

Si no te dedicas a leer este tipo de artículos, es hora de que comiences. La mayoría de las toxinas de los alimentos son seguidos por una frase, a menudo entre paréntesis, para hacer que suenen "seguros"como por ejemplo:  "para prevenir", o "la frescura añadida," o "para conservar el sabor." Estas pequeñas frases pegadizas realmente significan: para la asfixiar tus células y ayudar con el desarrollo del cáncer .

Los 10 ingredientes tóxicos revelados.

Los Estados Unidos tiene varias agencias de los principales reguladores y de prevención del cáncer... organizaciones que no sólo han sido la supresión de curas naturales para el cáncer, sino que han sido la aprobación, el apoyo, para sacar provecho de agentes causantes de cáncer en alimentos, bebidas y cosméticos, desde la Segunda Guerra Mundial.

1 Benzoato de sodio :
Este asesino sigiloso se encuentra en casi todo los frascos y botellas , como aderezo para ensaladas, encurtidos, salsas, mayonesa, casi todas las bebidas gaseosas y jugos, e incluso en los alimentos etiquetados como "naturales".

2. El aceite de canola :
Este artificial es súper popular y se encuentra en más del 30% de todos los productos. Ahoga las células mitocondriales. El aceite de canola es realmente el aceite de colza y puede causar enfisema y la dificultad respiratoria, llevando eventualmente al cáncer.

3. El glutamato monosódico (MSG):
La FDA permite 20 "pseudo" nombres para él, incluyendo extracto de levadura, glutamato libre, ácido glutámico, lecitina de soja , caseinato de calcio, maíz hidrolizado, proteína de soja hidrolizada, y maltodextrina para nombrar unos pocos. El hecho de que un producto dice "No MSG" no significa que no está allí!

4. Nitrato de sodio (nitrosaminas):
Se usa para fertilizantes y explosivos, y como solvente en la industria de la limpieza en seco. Este ingrediente mantiene las moléculas de hemoglobina en la sangre para llevar oxígeno a los tejidos de tu cuerpo. Se considera una "sal super" (como el glutamato monosódico) que se añade a las cosas como las salchichas, embutidos y tocino para aumentar la vida útil, color y sabor.

5. Margarina :
El cuerpo no puede incorporar los ácidos grasos trans en las membranas, lo que provoca deformaciones celulares estructuras. Manteca vegetal y aceites vegetales parcialmente hidrogenados aceleran el envejecimiento y los cambios degenerativos en los tejidos.

6. Antiespumantes :
(Dimetilpolisiloxano) Es un producto químico industrial utilizado en impermeabilizantes y selladores. Este componente se utiliza sobre todo en la comida rápida nuggets de pollo y los huevos. También esté atento a TBHQ, un derivado del petróleo, que se utiliza como estabilizador en perfumes, resinas, barnices y productos químicos del petróleo sobre el terreno y vinculados a los tumores de estómago y daños en el ADN .

7 Antiaglomerantes :
Productos químicos que absorben la humedad. Estos se añaden a la sal de mesa y productos en polvo de los alimentos. Ellos a menudo están compuestos de fosfato, carbonato, silicato y óxido de compuestos que contienen aluminio. Reloj de alumino-silicato de sodio, silicato de aluminio-calcio y silicato de aluminio. El aluminio está vinculado a la enfermedad de Alzheimer y también se utiliza en la vacuna contra la gripe.

8. Colorantes artificiales :
Petroquímicos sintéticos derivados del petróleo, anticongelante y amoniaco. causante de los tumores renales en ratones. en el cerebro y los tumores de vejiga en ratas. Causa el cáncer de tiroides en los animales, y está prohibido en productos cosméticos, pero todavía se permite en los alimentos. Debilita el sistema inmune. Causa los tumores de vejiga y los testículos. Causa tumores suprarrenales en los animales.

9. Emulsionantes :
Carragenina, polisorbato 80 y el aceite vegetal bromado (BVO). Normalmente se encuentra en la leche de chocolate, queso cottage, el helado, los preparados para lactantes y la jalea. El BVO permanece en la grasa corporal desde hace años. El Polisorbato 80 también se encuentra en la mayoría de las vacunas.

10. Edulcorantes artificiales :
Aspartamo, acesulfame K, sucralosa, sorbitol, Truvia, y por supuesto, sacarina. Debido a su sabor dulce, estos edulcorantes químicos trampeanel cuerpo en la ingestión de ellos y produce adicción por largos periodos de tiempo, volviéndose rancios en la grasa corporal. Azúcares falsos son los "caballos de Troya" asfixiando las células y causando estragos gigantescos, por parte de los agentes de la industria de los alimentos. El sorbitol se encuentra también en muchas vacunas.

Fuente: http://asquimiem-asociacion.blogspot.com.es/2012/12/los-10-ingredientes-toxicos-de-la.html

 

PCBs

 

http://www.ecoportal.net/Temas_Especiales/Salud/Dow_Chemical_Monsanto_y_la_muerte_enlatada._Asesinos_multinacionales_S.A

Documental sobre las sustancias cancerígenas que se liberan a la naturaleza detrás de todos los procesos industriales

Medico Homeopata Madrid

TIPOS DE TOXEMIA

El terreno lo es todo

En el lecho de muerte, Louis Pasteur -demonizador de los virus y alabado por ello- intentó enmendar su error, al afirmar: “El virus no es nada, el terreno lo es todo”. Pero su declaración póstuma pasó y pasa inadvertida. Como pasa inadvertida la afirmación básica de la medicina natural: “La causa profunda de todas las enfermedades es la suciedad del terreno producida por la acumulación de desechos”.

Como hemos visto, los desechos orgánicos no se depositan en un solo lugar, sino que circulan por todo el cuerpo. El organismo todo sufre la sobrecarga, pero como cada persona tiene su punto débil, es allí donde aparecerá la crisis visible y dolorosa. Lamentablemente, terapeuta y paciente por lo general olvidan esta realidad, enfocándose en los síntomas y olvidando las causas primarias.

El moderno concepto de diagnóstico sirve sólo para rotular al barómetro de una caldera a punto de explotar por exceso de presión. Es inútil ocuparse del barómetro. Por sentido común, debemosdisminuir la presión de la caldera. Aliviada la presión, el barómetro, por sí mismo dejará de indicar el estado de emergencia.

Llevemos la analogía a nuestro automóvil, mecanismo sencillo de comprender y al cual generalmente le brindamos mejores atenciones que a nuestro organismo, tal vez porque aquel nos costó esfuerzo y éste fue un regalo de la existencia. Imaginemos que viajando en ruta, se nos enciende la luz roja de presión de aceite. ¿Qué hacemos?

El sentido común aconsejaría detenernos de inmediato e investigar la causa que originó el inconveniente: falta de lubricante, problema de la bomba de aceite, rotura del carter, etc. Resuelta la dificultad, arrancaremos el motor y veremos que la luz roja se apaga por sí sola.

En cambio ¿qué hacemos cuando algo similar sucede en nuestro organismo? Por lo general,desenchufamos el bulbo de la luz roja. O sea, buscamos una “pastillita mágica” que apague el indicador de alarma: algo que baje la presión, el colesterol, la glucosa, las hormonas tiroideas, la inflamación o cualquier otro parámetro fuera de norma, sin preocuparnos de revisar la causa que activó la alarma.

Si obramos así en el automóvil, ¿qué sucederá? Inicialmente seguiremos como si nada, confiados por no ver más la luz roja. Pero unos kilómetros después sobrevendrá el desastre: el motor claudicará. Esto es inexorable en la mecánica vehicular... y también lo es en la lógica del funcionamiento corporal.

Es más, el moderno sistema de monitoreo médico ha generado una obsesión por los parámetros fuera de norma. Profesionales y pacientes viven pendientes del valor de glucosa, presión, colesterol, hormona tiroidea, triglicéridos o densidad ósea. A través de fármacos se obtiene la ilusoria satisfacción de poner en caja los guarismos desequilibrados. Sería como si en el ejemplo del automóvil,moviésemos con la mano la aguja del manómetro de presión de aceite, hasta llevarla a zona de seguridad. ¿De qué nos sirve, si el desequilibrio profundo se mantiene?

Todo esto es sencillo de corroborar en la práctica. ¿Cómo es posible que un simple drenaje de toxinas pueda provocar la remisión de distintos síntomas en una persona, por diferentes que éstos sean? La concepción de la enfermedad como consecuencia de la sobrecarga tóxica, se opone a la concepción microbiana, donde todo parece ser resultado de la acción de virus y bacterias. Y es lícito preguntarse: si los microbios son tan letales, ¿cómo es que ciertas personas sucumben ante ellos y otras tienen reacción nula?

Los microbios no son más que huéspedes de un terreno sobrecargado, que permite su expresión o desarrollo. Podrá argumentarse que todo depende de la fortaleza del sistema inmunológico de cada persona, pero como veremos luego, la eficiencia de nuestro sistema defensivo, como toda parte integrante del cuerpo, es consecuencia directa del estado de limpieza de nuestros fluidos internos. O sea que: el terreno lo es todo.

TOXINAS INTERNAS

Nuestro organismo depende totalmente de aportes externos para construirse, renovarse y funcionar. O sea que está perfectamente preparado para procesar sustancias que vienen del exterior, convirtiéndolas en elementos útiles para el funcionamiento corporal. Hasta los nutrientes más nobles y puros, requieren de procesos degradatorios y asimilatorios, que implican producción de desechos metabólicos.

Asimismo, la continua regeneración celular de órganos y tejidos, provoca cantidad de células muertas que deben ser eliminadas de inmediato. Para hacer frente a esta vasta tarea, el cuerpo se ha dotado de un grupo de órganos especializados para tal fin: losemuntorios.

Pero si las toxinas son naturales y estamos dotados de una buena estructura de órganos de eliminación, ¿por qué nos intoxicamos? O lo que es igual, ¿por qué enfermamos? La respuesta es muy sencilla: Porque sobrepasamos la natural capacidad de eliminación, o sea, generamos más desechos de los que podemos evacuar.

Visualizando el origen de las toxinas que procesamos, podremos tener una mejor idea de cómo limitar su generación y colaborar con el exigido funcionamiento corporal. Debemos tener en cuenta que la realidad moderna es muy diferente que la de nuestros antepasados. Ellos debían lidiar sólo con algún fruto tóxico, alergenos naturales, microbios y desechos normales de los procesos metabólicos internos. En cambio nosotros estamos sumamente afectados por la degradación del medio ambiente y sobre todo por la alimentación industrializada. Pero vayamos por partes.

La mayor cantidad de toxinas proviene de la natural degradación de los alimentos ingeridos, proceso necesario para convertir los nutrientes en sustancias más simples, capaces de generar energía y material constructivo. Estas transformaciones producen desechos, cuya eliminación esta prevista en el funcionamiento orgánico. Por ejemplo: las proteínas, al desdoblarse en aminoácidos, generan urea y ácido úrico; la combustión de la glucosa produce ácido láctico y gas carbónico; las grasas mal transformadas, ácidos cetónicos.

Estas toxinas del metabolismo interno son perfectamente toleradas por el organismo, siempre y cuando no superen cierto límite. Este límite está dado por nuestra capacidad de digerir, combustionar y eliminar. Al superar este umbral, los desechos, aunque naturales, se convierten en una amenaza para el cuerpo, entorpeciendo su normal funcionamiento.

Para visualizar como funciona el proceso de acumulación, veamos un par de cifras orientativas relacionadas con los riñones. Estos órganos deberían eliminar 25 a 30 gramos diarios de urea. Si sólo eliminan 20, significa una retención de 5 gramos por día, o sea 150 gramos mensuales.

Esto permite entender la importancia de una alimentación sobria y frugal, de buena calidad y en dosis adecuada a nuestro desgaste calórico. Aún con alimentos sanos y naturales, si comemos más de lo que gastamos, estamos creando un problema adicional al organismo, que debe lidiar con sustancias que no puede utilizar y/o eliminar… y que algún destino deberán tener!!!

La sobrealimentación y el sedentarismo se han convertido en grandes problemas de la sociedad moderna. Es muy sencillo que las personas ingieran más de tres mil calorías diarias y gasten mucho menos de dos mil. Por su parte, el sedentarismo no solo impide la necesaria combustión de calorías excedentes, sino que dificulta la correcta oxidación de los residuos del metabolismo celular, con lo cual se generan aún más desechos tóxicos.

Todo esto se ve agravado por el nefasto sistema de producción industrial de los alimentos. Los procesos de manipulación yrefinación quitan preciosos elementos vitales y ello lleva al consumo de mayor volumen, en el intento de cubrir las necesidades netas de vitaminas y minerales.

Los problemas de la sobrealimentación no son sólo de acumulación. Cuando superamos la capacidad de procesamiento de nutrientes que tiene nuestro sistema digestivo, generamos una masa de alimentos mal transformados cuya tendencia es la fermentación y la putrefacción, lo cual produce nuevos venenos, que incrementan a su vez el ensuciamiento general. Esto se ve agravado por el estrés y los ritmos antinaturales, que merman nuestra capacidad metabólica.

TOXINAS EXTERNAS

Pero el alimento moderno tiene otros oscuros aspectos relacionados con la intoxicación del organismo y que van más allá de la abundancia. Si bien el tema se desarrolla ampliamente en otra publicación, repasemos aquí lo estrechamente relacionado con la toxemia corporal.

Las técnicas actuales de producción primariaindustrialización, además de empobrecer la calidad del alimento, generan una nefasta carga de sustancias eminentemente tóxicas, que de ninguna manera estamos preparados para procesar. Insecticidas, herbicidas, fungicidas, fertilizantes químicos, antibióticos, vacunas, hormonas sintéticas, balanceados industriales, granos transgénicos… son solo algunas de las sustancias que se utilizan en la producción de alimentos y que, directa o indirectamente, ingresan a nuestro organismo, diariamente y en altas concentraciones. Un ejemplo: nadie relaciona la gran cantidad de problemas endocrinos (menopausia, tiroidismo, etc) con la continua ingesta de hormonas sintéticas que se “mimetizan” con las naturales y nos causan un verdadero caos hormonal.

A ello se agrega otra gran cantidad de sustancias químicas artificiales que utiliza la industria elaboradora: conservantes, saborizantes, emulsionantes, estabilizantes, antioxidantes, colorantes, edulcorantes, grasas transaturadas (margarinas), etc. Todo esto se hace en el respeto de legislaciones que establecen dosis tolerables por el organismo. Claro que las normas se hacen para cada compuesto individualmente y en base teórica.

Nadie toma en cuenta la sumatoria de estas dosis, ni sus interacciones reales. Un estudio británico demostró recientemente que la mezcla de ciertos colorantes artificiales y el benzoato de sodio (conservante de uso habitual en refrescos), influye en el comportamiento y en los desordenes de conducta de los niños. Otros estudios indican que, en promedio, ingerimos anualmente varios kilogramos de dichas sustancias. Y adivinen ¿quién debe lidiar con esa carga?

Aquí no termina el inventario de sustancias tóxicas que diariamente introducimos al organismo. Falta aún lo que ingerimos enmedicamentos, detalle no menor en un país como el nuestro, que ingiere, por ejemplo, seis millones de aspirinas diarias. Nuestra sociedad es ávida consumidora de analgésicos, antiinflamatorios, sedantes, estimulantes y una larga lista de fármacos de uso corriente, alegremente publicitados en TV como si fueran inocuas golosinas.

Pero no solo ingresamos tóxicos por vía digestiva. La piel es otro órgano permeable a elementos indeseables: cosméticos, tinturas, cremas, antitranspirantes y fijadores son fuente de sustancias nocivas. Por las vías respiratorias también introducimos importantes cantidades de venenos: desde el humo de cigarrillos a los desechos de combustión y procesos industriales.

A todo esto se suma la problemática de los refinados industriales. Diariamente estamos incorporando altas cantidades de compuestos químicamente puros que no existen en la naturaleza. Es el caso del cloruro de sodio (sal blanca) o la sacarosa(azúcar blanca). Biológicamente el organismo no reconoce estas sustancias refinadas y de gran pureza; es más, las considera tóxicas por su reactividad. Para comprender mejor esta “fobia” corporal hacia los compuestos químicamente puros, podemos usar ejemplos ilustrativos, como la caña de azúcar, la hoja de coca y la sal refinada.

Estudios hechos en Sudáfrica sobre muestras de orina de dos mil trabajadores de plantaciones de caña de azúcar, no hallaron excedentes de glucosa, pese a que en promedio mascaban 2 kg diarios de caña, o sea que ingerían 350g de azúcar por día. ¿La explicación? Mientras la caña mascada es un alimento natural, completo y fácilmente metabolizable, el azúcar refinado es un producto extraño y nocivo para el organismo. Otras investigaciones realizadas en África e India muestran que la diabetes es desconocida en pueblos que no incluyen carbohidratos refinados en su dieta.

Respecto a la coca, es simple observar en los pueblos andinos que el cotidiano consumo de la hoja mascada, benéfica para el apunamiento y la digestión, no genera los efectos devastadores del extracto refinado, conocido como cocaína. Siempre estamos hablando de productos vegetales, pero de por medio está presente el proceso de refinación y purificación.

Nuestros riñones pueden eliminar unos 12 gramos diarios de cloruro de sodio (la tóxica sal de mesa refinada), pero está demostrado que la alimentación moderna provee 15 gramos o más. Esto quiere decir que reteniendo sólo 3 gramos diarios, estamos acumulando en el organismo 90 gramos por mes (verdadera causa de edemas y celulitis).

Frente a esta regular y abundante ingesta de compuestos reactivos -que superan por cierto la capacidad orgánica de procesamiento- el cuerpo se ve obligado a poner en marcha varios mecanismos de defensa que, además de generar un importante gasto de energía y recursos, incrementan la toxemia corporal. Nos referimos a la hidratación de estos compuestos (retención de líquidos asociada a deshidratación celular), a la captura lipógena (edemas, obesidad y celulitis) y a la cristalización (artritis, ácido úrico, arenillas, cálculos, esclerosis capilar, etc).

Este cuadro, lejos de asustar, debe ayudar a la toma de conciencia: nuestro organismo no es un cesto de basura donde podemos arrojar impunemente cualquier cosa. Además, esta problemática, nefasta en sí misma, se ve agravada por la pérdida o el olvido de sanos hábitos ancestrales: los ayunos, las curas de primavera, el reposo, la conexión con los ciclos naturales...

TOXINAS DE PARÁSITOS

Como vimos someramente en el capítulo anterior y como desarrollaremos en el capítulo 6, las parasitosis son responsables degran parte de la cotidiana carga tóxica que agobia al organismo. Esta toxemia es en parte externa al cuerpo, al ser producida por organismos que no forman parte del mismo, pero al mismo tiempo es interna, pues se vuelca permanentemente en nuestros fluidos, como si fuese una sustancia endógena.

Excrementos y desechos metabólicos de nuestros huéspedes parásitos, se suman al volumen tóxico que deben procesar nuestros órganos emuntorios. Si las parasitosis fuesen ocasionales y periódicamente combatidas, esto no sería un problema, ya que el hombre siempre ha convivido con organismos parásitos.

Pero el hecho de haber descuidado las ancestrales y tradicionales prácticas periódicas de desparasitación, hace que las infestaciones parasitarias se conviertan en crónicas y por tanto generen grandes volúmenes diarios de toxemia.


[1] Ver libro “Nutrición Depurativa”
[2] Universidad de Southampton - Publicado en The Lancet
[3] Ver libro “La Sal Saludable”

Extraído del libro "Cuerpo Saludable"

 

Fuente: http://www.espaciodepurativo.com.ar/

 

Tratamiento Médico de la Candiciadis en Madrid. Medico Homeópata Madrid.

A la conquista de la candidiasis, naturalmente.

Fuente: http://free-news.org/byrnes01.htm

Revista «Continuum». Volumen 5. Número 6. Verano del 1999.
A la conquista de la candidiasis, naturalmente.
Por Stephen Byrnes, N.D., R.N.C.P.

Stephen Byrnes es doctor en homeopatía y nutricionista clínico, que vive en Honolulu, Islas Hawai. Escribe frecuente y es autor del libro «Venciendo el SIDA», de manera natural y otros libros que se pueden solicitar desde «http://www.amazon.com». Su correo electrónico es «sbyrnes@chaminade.edu».

La Cándida Albicans y la Cándida Tropicalis son los nombres que reciben las levaduras comunes que a veces se encuentran en el intestino y en ciertas membranas mucosas, por ejemplo en la garganta. Todo el mundo tiene Cándida en el cuerpo, en cierto modo: ¡ya nacimos con ella!.

La pesadilla del crecimiento (incontrolado) de la Cándida.

La levadura Cándida, por lo general, puede vivir perfectamente en paz entre la fauna intestinal, como por ejemplo las bacterias acidophilus y bífidus, son precisamente estos residentes bacteriológicos que tienen a la cándida bajo control, previniendo su crecimiento excesivo. La función de la levadura Cándida en el cuerpo es principalmente eliminar cualquier resto de comida corrompida que se halle en nuestro sistema digestivo (hecho causado principalmente por la mala digestión y debido a ácidos en el estómago) y evitar así que cualquier bacteria dañina pueda causar levaduras (u hongos) que al multiplicarse pueda ser objeto de amenaza para nuestra salud. Una vez muertos, la Cándida trabaja descomponiendo el cuerpo, alimentándose de la naturaleza ya muerta, algo así como actúan los hongos, mohos, etc. con un árbol caído y muerto.

La Cándida está constantemente chequeada por la bacteria «buena» o «beneficiosa» gastrointestinal y nuestro sistema inmunológico. Pero los problemas pueden empezar cuando ciertas condiciones están presentes. Es en la presencia de estas condiciones que la Cándida puede empezar a crecer sin ningún control en los intestinos, ramificándose y colonizando todo el canal intestinal. Durante este proceso, la Cándida puede llegar a «comerse» las paredes del intestino, sumarse a la corriente sanguínea e infiltrarse a otros tejidos. La levadura por lo general beneficiosa se puede transformar literalmente en un moho de tipo patógeno, agresivo y destructivo, que puede causar una variedad de problemas de salud sin ninguna conexión aparente. Esta condición/enfermedad es conocida con el nombre de Candidiasis Sistemática.

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