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La energia a traves de la respiración
por Lobsag Rampa

extracto del libro "El Medico del Tibet" (El Medico de Lhasa)

 

 

Introducción

Sin duda habrás advertido, desde que estás en Chakpori – continuó diciendo mi Guía, el Lama Mingyar Dondup – que insistimos en la importancia de tener la boca cerrada. No lo hacemos sólo para evitar que digan mentiras, sino para que todos respiren por la nariz.

 

Si respiras por la boca, pierdes la ventaja de los filtros de aire de la nariz del sistema de control de la temperatura que tiene el organismo. Por otra parte, si persistes en respirar por la boca, finalmente se te tapa la nariz y sufres de catarro, sientes la cabeza pesada y todos los inconvenientes que lo acompañan.

Me sentí culpable cuando advertí que lo estaba mirando con la boca abierta.

 

La cerré con tanta prisa y tanto ruido que vi en sus ojos un relámpago de risa, aunque no me dijo nada.

La nariz es muy importante y debemos mantenerla limpia. Si se te ensucian las fosas nasales, inhala un poco de agua por la nariz y deja que te corra por la garganta para escupirla. Pero nunca, nunca respires por la boca hazlo siempre por la nariz. Tal vez convenga usar agua tibia pues el agua fría te hará estornudar.

Se volvió y tocó la campana que estaba a su lado. Entró un sirviente que volvió a llenar la tetera y trajo más tsampa. Hizo una reverencia y se retiró.

 

Al cabo de unos minutos, el Lama Mingyar Dondup, reanudó su discurso.

 

 

 

Respiración Completa

Ahora, Lobsang, vamos a estudiar el verdadero método de respiración, el método que ha permitido prolongar considerablemente la vida a muchos lamas de Tibet. Vamos a estudiar la Respiración Completa. Como el nombre lo indica, abarca los otros tres sistemas, el de respiración superior, media e inferior, de modo que los pulmones se llenan realmente de aire, y por lo tanto la sangre se purifica y se llena de fuerza vital. Es un sistema muy fácil.

 

Tienes que sentarte o estar de pie en una posición cómoda y respirar por la nariz. Hace unos momentos, Lobsang, te vi completamente inclinado hacia delante, agachado, y no puedes respirar como es debido en esa posición. Debes mantener la columna vertebral bien derecha. Ese es todo el secreto de respirar correctamente.

Me miró y suspiró, pero el brillo de sus ojos desmintió la profundidad del suspiro.

 

Después se puso de pie, se acercó a mí, me puso las manos debajo de los codos y me levantó de modo que quedé sentado muy derecho.

Así es como debes sentarte, Lobsang, con la columna vertebral derecha, con el abdomen perfectamente controlado y los brazos a los costados. Ahora siéntate así. Ensancha el pecho, hacia afuera y después baja el diafragma para que el abdomen inferior también sobresalga. De esa manera harás una respiración completa. No hay nada de magia en todo esto, Lobsang.

 

Es una manera de respirar común y sensata. Debes aspirar todo el aire que puedas, después tienes que expelerlo y reemplazarlo. Por el momento, esto te puede parecer complicado, puedes creer que es demasiado difícil, que no vale la pena, pero sí vale la pena, Lobsang. Crees que no porque eres letárgico, porque últimamente respiras con descuido; debes tener disciplina para respirar.

Respiré como me indicó y, ante mi gran asombro, descubrí que era muy fácil. Advertí que al principio la cabeza me daba vueltas, después fue todavía más fácil.

 

Veía los colores con más claridad y a los pocos minutos me sentí mejor.

Todos los días te daré algunos ejercicios respiratorios, Lobsang, y te ruego que los cumplas. Vale la pena. Ya no volverás a quedarte sin aliento. Esa pequeña caminata cuesta arriba te dejó jadeante pero yo, que soy muchos años mayor que tú, la hice sin el menor esfuerzo.

Volvió a sentarse y me observó mientras respiraba según me había indicado. Aun en esa etapa inicial, advertí cuánta razón tenía.

 

Después, mi Guía siguió hablando.

El único propósito de la respiración, sea cual fuere el sistema adoptado, es aspirar la mayor cantidad posible de aire y distribuirlo en el cuerpo de otra manera, de una manera que nosotros llamamos prana. Esa es la fuerza vital misma. Esa prana es la fuerza que hace mover al hombre, que activa a todos los seres vivientes, las plantas, los animales, el hombre; hasta los peces tienen que extraer el oxígeno de agua y convertirlo en prana. Sin embargo, ahora tenemos que ver cómo respiras, Lobsang.

 

Aspira lentamente. Descubrirás que hay varias maneras de aspirar, contener la respiración y exhalar, que cumplen varias misiones, tal como limpiar, vitalizar, etc.

 

 

Respiración de Limpieza

Tal vez la forma general de respirar más importante, sea la que llamamos la respiración de limpieza. Ahora mismo te la voy a enseñar, porque quiero que la practiques todos los días, al despertar y antes de dormir, y al comienzo y al fin de cada ejercicio.

Yo había seguido atentamente sus instrucciones. Conocía muy bien el poder de aquellos altos lamas que podían deslizarse por la tierra con más rapidez que un caballo al galope y que llegaban a destino serenos, sin la menor fatiga. Decidí que mucho antes de llegar al estado de Lama – pues en esa época no era más que un acólito – dominaría la ciencia de respirar. Mi Guía, el Lama Mingyar Dondup.

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Radionica Medica

Los científicos e investigadores médicos han conquistado lo que se creía imposible hace cincuenta años. Incluso, cuanto mas se descubre, la oportunidad de lo desconocido revela por si misma mucho mas aún. Nuestras exploraciones nos han revelado los límites externos del Universo, probando que hay al menos 250 millones de soles en nuestra galaxia.

Mirar dentro de nuestros cuerpos es igualmente insondable. De acuerdo con los principios herméticos ancestrales, la dinámica de las células es paralela a la dinámica de las galaxias. El enorme espacio que existe entre los electrones y el núcleo de cada átomo dentro de las diversas moléculas es estudiado constantemente por físicos cuánticos. Sin embargo, el más potente electromicroscopio no puede revelar las bases de la vida: la magnífica organización del ADN dentro de nuestras células.

Los mecanismos invisibles de vuestra células y su ADN dirigen nuestro funcionamiento biológico y psicológico. En cada momento, nuestro cuerpo procesa trillones de bits y bytes de información eléctricamente, químicamente y psicilógicamente. La era de la inteligencia celular está entre nosotros.

Desde el momento de la concepción, nuestro ordenador interno del ADN comienza  a grabar cada cosa que sucede mas allá de su estructura original. Cada emoción percibida, tanto las generadas por nuestros sentidos como las que provienen del ambiente exterior(observaciones, creencias, traumas, sucesos, condicionamientos paternos, reglas sociales, etc) se registran y guardan en nuestras células y nuestro ADN. Al nacer somos criaturas casi perfectas en cuanto a nuestros componentes físicos y psicologícos básicos. Después, nuestros sentidos comienzan a absorver el ambiente.

Podemos definir la Radiónica como un método de diagnóstico y terapia, que usando primordialmente los campos de fuerzas y las energías sutiles, se propone investigar las causas y combatir las enfermedades que tanto sufrimiento generan en la humanidad y en otros reinos de la naturaleza.

Cuando se examina la historia y el desarrollo de la radiónica, desde el trabajo pionero del doctor Albert Abrams y de Ruth Drown hasta los recientes experimentos en los laboratorios de la Warr, una curiosa paradoja salta a la vista: la radiónica afirma ser un método de diagnóstico y terapia, que se ocupa primordialmente de la utilización de sutiles campos de fuerza y energías, con el propósito de combatir las causas de las enfermedades que afectan a la especie humana y a los demás reinos de la naturaleza. Sin embargo, en las discusiones o artículos sobre los métodos de diagnóstico y tratamiento, así como en las obras corrientes que informan sobre el núcleo de las medidas terapéuticos aportadas por la radiónica, se encuentra continuas referencias a los sistemas físicos y orgánicos del hombre, y muy poca información práctica sobre la probabilidad de la existencia de campos de fuerzas subyacentes, que pudieran gobernar y determinar la salud de la forma física.

Parece que tan desafortunada paradoja se ha desarrollado porque la radiónica, que es esencialmente un método parafísico de diagnóstico y tratamiento, que utiliza la facultad de la percepción extrasensorial y el concepto de la acción a distancia, ha predicado su manera de abordar los problemas de la enfermedad apoyándose en una terminología semiortodoxa y racional.

No puede haber duda alguna de que para Abrams fuera necesario dejar sentados los fundamentos de la radiónica en términos de referencia físicos; después de todo, él era médico, y su entrenamiento y Disciplina requerían esto de él. Fue ciertamente revolucionario que descartase la teoría celular de la enfermedad, y la reemplazase por la teoría de los electrones. La enfermedad, para él no era algo tan simple como una mera disfunción celular, sino que tenía un matiz sutil relacionado con la que él consideraba como división última de la materia. Apartándose de un modo puramente físico de abordar la enfermedad, Abrams mostró que la causa de ésta puede ser adscrita secuencialmente a dominios cada vez más sutiles. Esta tendencia se expresa asimismo en las áreas del diagnóstico y finalmente del tratamiento.