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EL MÁS GRANDE SACRIFICIO HA COMENZADO:
¿TU LINAJE GENÉTICO SOBREVIVIRÁ?


El “más grande sacrificio” de la población humana ha comenzado silenciosamente.
Secretamente, insidiosamente, sin piedad, se ha iniciado un programa de despoblación global.
A medida que se desarrolla, la gran mayoría de la raza humana se eliminará del conjunto de genes. Serán genéticamente aniquilados. ¿Tú y tu descendencia genética sobrevivirá?
Descripción: Descripción: http://u.jimdo.com/www15/o/s5181a67288f94dd7/img/i7653ae073d0552c6/1348843580/std/image.png
Eso es lo que explora este artículo:
¿Cuáles son las amenazas reales a tu vida, tu descendencia y tu integridad genética?
¿Cómo puedes protegerte de esas amenazas?
¿Por qué se está impulsando un programa de despoblación global?
Mientras más entiendas estas respuestas, mayores son tus probabilidades de sobrevivir al gran sacrificio.
En primer lugar, vamos a descartar cualquier idea de que el gran sacrificio es algún tipo de conspiración fantasiosa. Los poderosos agentes mundiales como Bill GatesTed Turner discuten abiertamente la reducción de la población mundial en un 90%. Bill Gates, en particular, felizmente financia tecnologías de infertilidad, vacunas y OMG, todos los cuales están diseñados para que deliberadamente causen infertilidad y detener nuevos nacimientos de bebés, por lo tanto contraer fuertemente la población humana.
La Fundación Bill y Melinda Gates, por ejemplo han proporcionado importantes fondos a la Universidad de Carolina del Norte en EEUU para desarrollar la tecnología de ultrasonido para la infertilidad que puede hacer inviable el esperma humano hasta seis meses. Reportado por la BBC, esta tecnología se demostró ser eficaz en las ratas, y eso es sólo uno de los 78 proyectos de investigación diferentes, que la Fundación Gates ha financiado bajo el disfraz de “programas de salud global”.
Bill Gates explicó su famosa agenda de despoblación mediante el uso de vacunas con esta cita, entregado a una audiencia en vivo en TED 2010:
“El mundo tiene hoy 6,80 mil millones de personas… que se dirige hacia unos 9 mil millones. Ahora si hacemos un trabajo realmente genial sobre las nuevas vacunas, atención médica, servicios de salud reproductiva, podríamos reducirlo a quizás un 10 o 15 por ciento.”
“ELIMINANDO AL DÉBIL”
Ese es el deseo de los controladores globales y no es ningún secreto. No se discute. Esto es que los políticos, burócratas e incluso algunos desinformados activistas del movimiento “ecologista” de nuestros días desean lograr — la reducción de la población mundial hasta por lo menos 1 mil millones de personas. Para ellos, la humanidad se ve como una amenaza para el planeta e incluso para sí mismo.
Desde un punto de vista, este análisis pueden ser correcto. Es difícil ver cómo hoy las masas descerebradas de consumidores idiotizados — sumidas en los juegos de vídeo, televisión y comida chatarra — puedan ofrecer alguna contribución significativa para el futuro de la civilización humana. Así, desde el punto de vista de los controladores globales, “el sacrificio de la manada” de la humanidad es realmente bueno. Esto hará a la humanidad más fuerte, ellos dicen, en la misma manera que el sacrificio de los débiles de un rebaño de animales salvajes mejora el total del patrimonio genético de la especie seleccionada en su conjunto.

La edad media del paciente diabético ha bajado 20 años la última década

  • Los malos hábitos alimenticios y el sedentarismo están detrás de ese descenso
ELMUNDO.es | Europa Press | Madrid
Actualizado miércoles 24/10/2012 15:06 hora
En España se estima que entre un 7% y 9% de la población padece diabetes tipo 2, siendo la edad media del paciente unos 40 años, 20 menos que hace 10 años, según ha constatado el informe 'La diabetes tipo 2 en España: estudio crítico de la población', elaborado por la Fundación Gaspar Casal con el apoyo de Novo Nordisk.
"Lo preocupante es que en diez años ha cambiado mucho el panorama", ha reconocido la doctora Alicia Coduras, una de las autoras de este estudio, que también ha puesto de manifiesto la falta de datos "fiables y exactos" que permitan cuantificar el número de afectados por esta enfermedad.
Y es que, según los estudios analizados, la incidencia puede variar entre un 7 y 9%, a los que habría que sumar un 4% más de la población que desconoce que padece diabetes, por lo que el porcentaje total de afectados podría estar en un 12% de la población.
Lo que ha puesto sobre el tapete el informe es el carácter inversamente proporcional de la prevalencia de la enfermedad respecto al nivel de estudios de los pacientes.
Asimismo, el número de obesos entre las personas con diabetes tipo 2 es más del doble que el de quienes no la padecen (35,5% frente al 15,9%). Igualmente, solo el 7,9% de los pacientes realiza semanalmente alguna actividad física intensa, frente al 22,4% del resto.
Por otro lado, los registros también muestran "enormes diferencias" entre unas comunidades y otras, siendo las ciudades de Ceuta y Melilla y Castilla y León las regiones con una tasa de afectados más alta, con un 13,6, 13,5 y 12,3% respectivamente.
Por contra, Cantabria (2,7%), Madrid (3,6%) y Cataluña (6,2%) son las comunidades con una menor tasa de diabetes tipo 2, aunque la falta de datos exactos sobre la enfermedad "impiden saber qué factores explican estas diferencias".
Por ello, según Coduras, es necesario poner en marcha un registro nacional de diabetes tipo 2, ya que ayudaría a conocer el alcance real de la enfermedad y "planificar mejor el modo de combatirla".
En este sentido, ha reclamado una recogida sistemática de datos epidemiológicos, de diagnóstico, de atención y de complicaciones de esta enfermedad crónica, cuya gravedad se incrementa cada año en nuestro país tanto en número de casos como de riesgos asociados a ella.

Malos hábitos

Lo que está claro, añade esta experta, es que uno de los principales motivos de su aparición y del hecho de que cada vez se esté dando en pacientes más jóvenes son los malos hábitos alimenticios y al sedentarismo.
Y es que actualmente, en España se estima que los índices de sedentarismo son ya superiores al 80%, mientras que el consumo de la dieta mediterránea "también es cada vez menor", según ha apuntado el doctor Manuel Aguilar, jefe del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Puerta del mar de Cádiz y director del Plan Integral de Diabetes en Andalucía.
El problema, añade este experto, es que ambos factores son determinantes tanto para la aparición de la enfermedad como para su agravamiento.
De hecho, la diabetes es actualmente la primera causa de cegueraen España y también puede derivar en otras complicaciones como las enfermedades renales o las amputaciones de miembros inferiores. Además, sobre esta última, España es el segundo país desarrollado con más amputaciones del mundo, sólo superado por Estados Unidos.
Por todo ello, Aguilar ha reclamado que el abordaje de la diabetes haga especial hincapié en una "mayor y mejor prevención", centrada en el seguimiento de unos hábitos de vida saludables, ya que se ha demostrado que en un 50% de las personas de alto riesgo de padecerla se puede retrasar o evitar la enfermedad "sólo con un cambio en los estilos de vida".
En este aspecto, este experto ha pedido que la actual crisis económica no interfiera en el abordaje de la enfermedad, y ha recordado que ya hay estudios que muestran como la crisis griega está causando "efectos importantes en la evolución de enfermedades graves".
Además, como ha apuntado el director de la Fundación Gaspar Casal, Juan del Llano, el manejo adecuado de la diabetes resulta "coste-efectivo", de ahí la necesidad de que "la crisis y los ajustes no nos lleven a desinvertir en la enfermedad", ya que de lo contrario aumentarían las complicaciones y el coste de la enfermedad.
Y es que, según el director de Relaciones Institucionales de Novo Nordisk, Alfonso Rodríguez, "un paciente con complicaciones cuesta 2,4 veces más que otro que está bien controlado". "Es la mejor inversión para un país, a la hora de evitar gastos futuros y tener menos salud", ha concluido.

 

Medico Homeópata Madrid

HORNOS MICROONDAS Y SALUD

Finalmente me convencí de poner en el papel lo que creo que todos ya saben. Una de las expresiones más impresionantes de la tecnología moderna, enviada a nuestros hogares, es el horno microondas. En un mundo en que el tiempo es dinero, así nos dicen, y es una obligación la gratificación inmediata de los deseos, el horno microondas es sencillamente un regalo de Dios. Sin embargo, vale la pena recordar que es, de hecho, un regalo humano, que implora por la pregunta ¿qué hemos hecho para merecer un regalo tan celestial?

Dado que los hornos microondas son tan fáciles de usar y un dispositivo tan ahorrador de energía, comparado con los hornos convencionales, casi no hay hogar ni restaurante que no lo tenga. En general, la gente quiere creer que el horno microondas no tiene un efecto negativo sobre la comida o el consumidor de la comida. Enfrentémoslo, si los hornos microondas fueran realmente dañinos para nuestra salud ¿permitiría el gobierno que se vendan? Seguramente que no.

¿Cómo funcionan los hornos microondas? Las microondas son una forma de energía electromagnética, como las ondas de luz o de la radio. Las ondas son ondas muy cortas “micro” de energía electromagnética que viajan a la velocidad de 186.282 millas por segundo. Las microondas se usan para los teléfonos celulares (¿se acuerda que el uso de teléfonos celulares puede provocar tumores cerebrales?), las señales satelitales, las comunicaciones militares y aeronáuticas (todas éstas son causas conocidas de enfermedad por radiación si usted vive por casualidad en un punto de resonancia de estas ondas).

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Luz Toxica

 

Las bombillas de bajo consumo fueron diseñadas

para ahorrar energía en beneficio del medio ambiente.

Sin embargo, estas bombillas supuestamente "ecológicas”

no le hacen justicia a su epíteto.

Efectivamente, pueden conllevar serios riesgos para la salud.

Si caen al suelo y se rompen, liberan mercurio, una sustancia altamente tóxica.

También en su funcionamiento normal dañan la salud,

por su luz parpadeante y sus radiaciones electromagnéticas.

¿Qué peligro entrañan las bombillas ecológicas?

 

Este es el documental de la ZDF (y después traducido al Español por la Deutsche Welle) en el que se habla de las nuevas bombillas "ecológicas" o de bajo consumo que diariamente usamos en nuestras casas.

 

Este documental revela el lado oscuro y muy contaminante de las bombillas fluorescentes o "ecológicas"

 

 

 

 

OZONO Y PEROXIDO

El agua oxigenada

http://www.espaciodepurativo.com.ar

La medicina, en sus niveles más holísticos, ha comenzado a advertir la necesidad de mejorar la oxigenación interna y por ello se están desarrollando terapias oxigenantes basadas en el uso del ozono (O3) y el peróxido de hidrógeno (PH) o agua oxigenada (H2O2). Si bien los primeros registros del uso del oxígeno en medicina refieren al francés Caillens que en 1783 ya administraba inhalaciones de oxígeno para curar pacientes con tisis (antigua denominación de la tuberculosis), recién en 1915 el alemán Albert Wolff se convirtió en el primer médico en utilizar ozono para tratar enfermedades de la piel. Justamente en Alemania se comenzó a usar el ozono en los años 50 para el tratamiento de enfermedades como cáncer, esclerosis múltiple, diabetes, autismo, Parkinson y parálisis cerebral, desarrollándose técnicas como la cámara hiperbárica (alta presión) o las infusiones en sangre.

La eficiencia del oxígeno como agente terapéutico quedó en evidencia cuando en 1931 el Dr. Otto Warburg ganó el Premio Nobel al probar que los virus (anaeróbicos) no pueden existir ni proliferar en un ambiente con altos niveles de oxígeno. Warburg también demostró que privando de oxígeno a una célula por algunas horas, ésta se volvía cancerosa. La experiencia lo llevó a concluir que la causa principal del cáncer es la insuficiencia de oxígeno a nivel celular. Por el contrario, los tumores cancerosos disminuyen de tamaño cuando se les pone en contacto con oxígeno. Medio siglo después, el oxígeno volvió a ser tomado en cuenta, por médicos alemanes y estadounidenses en la lucha contra el Sida. Los resultados de las infusiones de ozono en sangre para revertir esta patología, fueron notables, pese a lo cual su utilización no fue autorizada por el ente regulador de la salud en EEUU, al considerarla todavía “en estadio experimental”.

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PCBs

 

http://www.ecoportal.net/Temas_Especiales/Salud/Dow_Chemical_Monsanto_y_la_muerte_enlatada._Asesinos_multinacionales_S.A

Documental sobre las sustancias cancerígenas que se liberan a la naturaleza detrás de todos los procesos industriales

Medico Homeopata Madrid

TIPOS DE TOXEMIA

El terreno lo es todo

En el lecho de muerte, Louis Pasteur -demonizador de los virus y alabado por ello- intentó enmendar su error, al afirmar: “El virus no es nada, el terreno lo es todo”. Pero su declaración póstuma pasó y pasa inadvertida. Como pasa inadvertida la afirmación básica de la medicina natural: “La causa profunda de todas las enfermedades es la suciedad del terreno producida por la acumulación de desechos”.

Como hemos visto, los desechos orgánicos no se depositan en un solo lugar, sino que circulan por todo el cuerpo. El organismo todo sufre la sobrecarga, pero como cada persona tiene su punto débil, es allí donde aparecerá la crisis visible y dolorosa. Lamentablemente, terapeuta y paciente por lo general olvidan esta realidad, enfocándose en los síntomas y olvidando las causas primarias.

El moderno concepto de diagnóstico sirve sólo para rotular al barómetro de una caldera a punto de explotar por exceso de presión. Es inútil ocuparse del barómetro. Por sentido común, debemosdisminuir la presión de la caldera. Aliviada la presión, el barómetro, por sí mismo dejará de indicar el estado de emergencia.

Llevemos la analogía a nuestro automóvil, mecanismo sencillo de comprender y al cual generalmente le brindamos mejores atenciones que a nuestro organismo, tal vez porque aquel nos costó esfuerzo y éste fue un regalo de la existencia. Imaginemos que viajando en ruta, se nos enciende la luz roja de presión de aceite. ¿Qué hacemos?

El sentido común aconsejaría detenernos de inmediato e investigar la causa que originó el inconveniente: falta de lubricante, problema de la bomba de aceite, rotura del carter, etc. Resuelta la dificultad, arrancaremos el motor y veremos que la luz roja se apaga por sí sola.

En cambio ¿qué hacemos cuando algo similar sucede en nuestro organismo? Por lo general,desenchufamos el bulbo de la luz roja. O sea, buscamos una “pastillita mágica” que apague el indicador de alarma: algo que baje la presión, el colesterol, la glucosa, las hormonas tiroideas, la inflamación o cualquier otro parámetro fuera de norma, sin preocuparnos de revisar la causa que activó la alarma.

Si obramos así en el automóvil, ¿qué sucederá? Inicialmente seguiremos como si nada, confiados por no ver más la luz roja. Pero unos kilómetros después sobrevendrá el desastre: el motor claudicará. Esto es inexorable en la mecánica vehicular... y también lo es en la lógica del funcionamiento corporal.

Es más, el moderno sistema de monitoreo médico ha generado una obsesión por los parámetros fuera de norma. Profesionales y pacientes viven pendientes del valor de glucosa, presión, colesterol, hormona tiroidea, triglicéridos o densidad ósea. A través de fármacos se obtiene la ilusoria satisfacción de poner en caja los guarismos desequilibrados. Sería como si en el ejemplo del automóvil,moviésemos con la mano la aguja del manómetro de presión de aceite, hasta llevarla a zona de seguridad. ¿De qué nos sirve, si el desequilibrio profundo se mantiene?

Todo esto es sencillo de corroborar en la práctica. ¿Cómo es posible que un simple drenaje de toxinas pueda provocar la remisión de distintos síntomas en una persona, por diferentes que éstos sean? La concepción de la enfermedad como consecuencia de la sobrecarga tóxica, se opone a la concepción microbiana, donde todo parece ser resultado de la acción de virus y bacterias. Y es lícito preguntarse: si los microbios son tan letales, ¿cómo es que ciertas personas sucumben ante ellos y otras tienen reacción nula?

Los microbios no son más que huéspedes de un terreno sobrecargado, que permite su expresión o desarrollo. Podrá argumentarse que todo depende de la fortaleza del sistema inmunológico de cada persona, pero como veremos luego, la eficiencia de nuestro sistema defensivo, como toda parte integrante del cuerpo, es consecuencia directa del estado de limpieza de nuestros fluidos internos. O sea que: el terreno lo es todo.

TOXINAS INTERNAS

Nuestro organismo depende totalmente de aportes externos para construirse, renovarse y funcionar. O sea que está perfectamente preparado para procesar sustancias que vienen del exterior, convirtiéndolas en elementos útiles para el funcionamiento corporal. Hasta los nutrientes más nobles y puros, requieren de procesos degradatorios y asimilatorios, que implican producción de desechos metabólicos.

Asimismo, la continua regeneración celular de órganos y tejidos, provoca cantidad de células muertas que deben ser eliminadas de inmediato. Para hacer frente a esta vasta tarea, el cuerpo se ha dotado de un grupo de órganos especializados para tal fin: losemuntorios.

Pero si las toxinas son naturales y estamos dotados de una buena estructura de órganos de eliminación, ¿por qué nos intoxicamos? O lo que es igual, ¿por qué enfermamos? La respuesta es muy sencilla: Porque sobrepasamos la natural capacidad de eliminación, o sea, generamos más desechos de los que podemos evacuar.

Visualizando el origen de las toxinas que procesamos, podremos tener una mejor idea de cómo limitar su generación y colaborar con el exigido funcionamiento corporal. Debemos tener en cuenta que la realidad moderna es muy diferente que la de nuestros antepasados. Ellos debían lidiar sólo con algún fruto tóxico, alergenos naturales, microbios y desechos normales de los procesos metabólicos internos. En cambio nosotros estamos sumamente afectados por la degradación del medio ambiente y sobre todo por la alimentación industrializada. Pero vayamos por partes.

La mayor cantidad de toxinas proviene de la natural degradación de los alimentos ingeridos, proceso necesario para convertir los nutrientes en sustancias más simples, capaces de generar energía y material constructivo. Estas transformaciones producen desechos, cuya eliminación esta prevista en el funcionamiento orgánico. Por ejemplo: las proteínas, al desdoblarse en aminoácidos, generan urea y ácido úrico; la combustión de la glucosa produce ácido láctico y gas carbónico; las grasas mal transformadas, ácidos cetónicos.

Estas toxinas del metabolismo interno son perfectamente toleradas por el organismo, siempre y cuando no superen cierto límite. Este límite está dado por nuestra capacidad de digerir, combustionar y eliminar. Al superar este umbral, los desechos, aunque naturales, se convierten en una amenaza para el cuerpo, entorpeciendo su normal funcionamiento.

Para visualizar como funciona el proceso de acumulación, veamos un par de cifras orientativas relacionadas con los riñones. Estos órganos deberían eliminar 25 a 30 gramos diarios de urea. Si sólo eliminan 20, significa una retención de 5 gramos por día, o sea 150 gramos mensuales.

Esto permite entender la importancia de una alimentación sobria y frugal, de buena calidad y en dosis adecuada a nuestro desgaste calórico. Aún con alimentos sanos y naturales, si comemos más de lo que gastamos, estamos creando un problema adicional al organismo, que debe lidiar con sustancias que no puede utilizar y/o eliminar… y que algún destino deberán tener!!!

La sobrealimentación y el sedentarismo se han convertido en grandes problemas de la sociedad moderna. Es muy sencillo que las personas ingieran más de tres mil calorías diarias y gasten mucho menos de dos mil. Por su parte, el sedentarismo no solo impide la necesaria combustión de calorías excedentes, sino que dificulta la correcta oxidación de los residuos del metabolismo celular, con lo cual se generan aún más desechos tóxicos.

Todo esto se ve agravado por el nefasto sistema de producción industrial de los alimentos. Los procesos de manipulación yrefinación quitan preciosos elementos vitales y ello lleva al consumo de mayor volumen, en el intento de cubrir las necesidades netas de vitaminas y minerales.

Los problemas de la sobrealimentación no son sólo de acumulación. Cuando superamos la capacidad de procesamiento de nutrientes que tiene nuestro sistema digestivo, generamos una masa de alimentos mal transformados cuya tendencia es la fermentación y la putrefacción, lo cual produce nuevos venenos, que incrementan a su vez el ensuciamiento general. Esto se ve agravado por el estrés y los ritmos antinaturales, que merman nuestra capacidad metabólica.

TOXINAS EXTERNAS

Pero el alimento moderno tiene otros oscuros aspectos relacionados con la intoxicación del organismo y que van más allá de la abundancia. Si bien el tema se desarrolla ampliamente en otra publicación, repasemos aquí lo estrechamente relacionado con la toxemia corporal.

Las técnicas actuales de producción primariaindustrialización, además de empobrecer la calidad del alimento, generan una nefasta carga de sustancias eminentemente tóxicas, que de ninguna manera estamos preparados para procesar. Insecticidas, herbicidas, fungicidas, fertilizantes químicos, antibióticos, vacunas, hormonas sintéticas, balanceados industriales, granos transgénicos… son solo algunas de las sustancias que se utilizan en la producción de alimentos y que, directa o indirectamente, ingresan a nuestro organismo, diariamente y en altas concentraciones. Un ejemplo: nadie relaciona la gran cantidad de problemas endocrinos (menopausia, tiroidismo, etc) con la continua ingesta de hormonas sintéticas que se “mimetizan” con las naturales y nos causan un verdadero caos hormonal.

A ello se agrega otra gran cantidad de sustancias químicas artificiales que utiliza la industria elaboradora: conservantes, saborizantes, emulsionantes, estabilizantes, antioxidantes, colorantes, edulcorantes, grasas transaturadas (margarinas), etc. Todo esto se hace en el respeto de legislaciones que establecen dosis tolerables por el organismo. Claro que las normas se hacen para cada compuesto individualmente y en base teórica.

Nadie toma en cuenta la sumatoria de estas dosis, ni sus interacciones reales. Un estudio británico demostró recientemente que la mezcla de ciertos colorantes artificiales y el benzoato de sodio (conservante de uso habitual en refrescos), influye en el comportamiento y en los desordenes de conducta de los niños. Otros estudios indican que, en promedio, ingerimos anualmente varios kilogramos de dichas sustancias. Y adivinen ¿quién debe lidiar con esa carga?

Aquí no termina el inventario de sustancias tóxicas que diariamente introducimos al organismo. Falta aún lo que ingerimos enmedicamentos, detalle no menor en un país como el nuestro, que ingiere, por ejemplo, seis millones de aspirinas diarias. Nuestra sociedad es ávida consumidora de analgésicos, antiinflamatorios, sedantes, estimulantes y una larga lista de fármacos de uso corriente, alegremente publicitados en TV como si fueran inocuas golosinas.

Pero no solo ingresamos tóxicos por vía digestiva. La piel es otro órgano permeable a elementos indeseables: cosméticos, tinturas, cremas, antitranspirantes y fijadores son fuente de sustancias nocivas. Por las vías respiratorias también introducimos importantes cantidades de venenos: desde el humo de cigarrillos a los desechos de combustión y procesos industriales.

A todo esto se suma la problemática de los refinados industriales. Diariamente estamos incorporando altas cantidades de compuestos químicamente puros que no existen en la naturaleza. Es el caso del cloruro de sodio (sal blanca) o la sacarosa(azúcar blanca). Biológicamente el organismo no reconoce estas sustancias refinadas y de gran pureza; es más, las considera tóxicas por su reactividad. Para comprender mejor esta “fobia” corporal hacia los compuestos químicamente puros, podemos usar ejemplos ilustrativos, como la caña de azúcar, la hoja de coca y la sal refinada.

Estudios hechos en Sudáfrica sobre muestras de orina de dos mil trabajadores de plantaciones de caña de azúcar, no hallaron excedentes de glucosa, pese a que en promedio mascaban 2 kg diarios de caña, o sea que ingerían 350g de azúcar por día. ¿La explicación? Mientras la caña mascada es un alimento natural, completo y fácilmente metabolizable, el azúcar refinado es un producto extraño y nocivo para el organismo. Otras investigaciones realizadas en África e India muestran que la diabetes es desconocida en pueblos que no incluyen carbohidratos refinados en su dieta.

Respecto a la coca, es simple observar en los pueblos andinos que el cotidiano consumo de la hoja mascada, benéfica para el apunamiento y la digestión, no genera los efectos devastadores del extracto refinado, conocido como cocaína. Siempre estamos hablando de productos vegetales, pero de por medio está presente el proceso de refinación y purificación.

Nuestros riñones pueden eliminar unos 12 gramos diarios de cloruro de sodio (la tóxica sal de mesa refinada), pero está demostrado que la alimentación moderna provee 15 gramos o más. Esto quiere decir que reteniendo sólo 3 gramos diarios, estamos acumulando en el organismo 90 gramos por mes (verdadera causa de edemas y celulitis).

Frente a esta regular y abundante ingesta de compuestos reactivos -que superan por cierto la capacidad orgánica de procesamiento- el cuerpo se ve obligado a poner en marcha varios mecanismos de defensa que, además de generar un importante gasto de energía y recursos, incrementan la toxemia corporal. Nos referimos a la hidratación de estos compuestos (retención de líquidos asociada a deshidratación celular), a la captura lipógena (edemas, obesidad y celulitis) y a la cristalización (artritis, ácido úrico, arenillas, cálculos, esclerosis capilar, etc).

Este cuadro, lejos de asustar, debe ayudar a la toma de conciencia: nuestro organismo no es un cesto de basura donde podemos arrojar impunemente cualquier cosa. Además, esta problemática, nefasta en sí misma, se ve agravada por la pérdida o el olvido de sanos hábitos ancestrales: los ayunos, las curas de primavera, el reposo, la conexión con los ciclos naturales...

TOXINAS DE PARÁSITOS

Como vimos someramente en el capítulo anterior y como desarrollaremos en el capítulo 6, las parasitosis son responsables degran parte de la cotidiana carga tóxica que agobia al organismo. Esta toxemia es en parte externa al cuerpo, al ser producida por organismos que no forman parte del mismo, pero al mismo tiempo es interna, pues se vuelca permanentemente en nuestros fluidos, como si fuese una sustancia endógena.

Excrementos y desechos metabólicos de nuestros huéspedes parásitos, se suman al volumen tóxico que deben procesar nuestros órganos emuntorios. Si las parasitosis fuesen ocasionales y periódicamente combatidas, esto no sería un problema, ya que el hombre siempre ha convivido con organismos parásitos.

Pero el hecho de haber descuidado las ancestrales y tradicionales prácticas periódicas de desparasitación, hace que las infestaciones parasitarias se conviertan en crónicas y por tanto generen grandes volúmenes diarios de toxemia.


[1] Ver libro “Nutrición Depurativa”
[2] Universidad de Southampton - Publicado en The Lancet
[3] Ver libro “La Sal Saludable”

Extraído del libro "Cuerpo Saludable"

 

Fuente: http://www.espaciodepurativo.com.ar/