Quinua: Un superalimento
Quinua: Un superalimento
Del extenso informe técnico elaborado por PROINPA destacamos : “La quinua es un grano que posee características intrínsecas sobresalientes, tales como:
- su amplia variabilidad genética, cuyo pool genético es extraordinariamente estratégico para desarrollar variedades superiores (precocidad, color y tamaño de grano, resistencia a factores bióticos y abióticos, rendimiento de grano y subproductos);
- la quinua tiene una extraordinaria adaptabilidad a diferentes pisos agroecológicos .
- Su capacidad de adaptabilidad a condiciones adversas de clima y suelo, dado que pueden obtenerse cosechas desde el nivel del mar hasta los 4000 metros de altitud (altiplano, salares, puna, valles interandinos, nivel del mar) donde otros cultivos no pueden desarrollarse; Se adapta a diferentes climas desde el desértico hasta climas calurosos y secos, el cultivo puede crecer con humedades relativas desde 40% hasta 88% de humedad.
- Es una planta eficiente al uso de agua, es tolerante y resistente a la falta de humedad del suelo, obteniéndose producciones aceptables con precipitaciones de100 a 200 mm.
- En cuanto a la tolerancia al frío se encontraron plantas de quinua que toleran hasta –5°C cuando se encuentran en la etapa de formación de grano . La temperatura adecuada para el cultivo es de 15 a 20°C, pero puede soportar temperaturas desde-4°C hasta 38° C. Existen reportes que indican que la quinua sobrevive a -7,8°C en etapas iniciales en condiciones de Montecillo, México, que se encuentra a 2245 metros sobre el nivel del mar; asimismo tolera suelos de diferente textura y pH, e incluso creciendo en suelos muy ácidos y fuertemente alcalinos.
- La gran adaptación a las variaciones climáticas y su eficiente uso de agua convierten a la quinua en una excelente alternativa de cultivo frente al cambio climático que está alterando el calendario agrícola y provocado temperaturas cada vez más extremas. El Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal de Bolivia (INIAF) ha clasificado a la quinua entre las 21 semillas más resistentes al cambio climático junto con el haba, maíz, amaranto, cebolla y otras”.
La quinua también se distingue de otros sembrados por su fuerte vinculación con los pueblos indígenas que la cultivan desde hace miles de años y realizan una “valiosa contribución” como “guardianes” de este grano para las generaciones presentes y futuras, según la FAO. La quinua, cuyo cultivo puede extenderse a otras zonas del planeta gracias a su versatilidad, ofrece a las comunidades de bajos recursos que viven “en ambientes extremos, opciones para mejorar sus medios de vida, generar ingresos, lograr
la seguridad alimentaria y gozar de una mejor salud y nutrición”, considera la FAO.
Propiedades terapéuticas y nutricionalesDe la recopilación que hicimos de diversas fuentes nos interesa destacar este alimento como un recurso para la autogestión de la salud. Ya desde la época precolombina la quínoa se utilizaban en forma terapéutica además de como alimento. Afirman que su ingesta habitual puede prevenir la osteoporosis, el cáncer y las enfermedades coronarias, estimular las funciones del hígado y contribuir a mantenerlo sano, remineralizar y reconstituir el organismo, mejorar el ánimo, favorecer el crecimiento de los niños, activar los órganos de detoxificación del cuerpo, reducir los niveles de colesterol en sangre, ayudar al desarrollo de las células cerebrales, potenciar el sistema inmune, favorecer el peristaltismo intestinal y desarrollar la flora bacteriana benéfica además de ser antiinflamatoria, antioxidante, analgésica, cicatrizante y anticatarral, entre otras propiedades. La quinua, es el único alimento vegetal que posee todos los aminoácidos esenciales donde se destaca la lisina, aminoácido que mejora la función inmunitaria al colaborar en la formación de anticuerpos, favorece la función gástrica, colabora en la reparación celular, participa en el metabolismo de los ácidos grasos, ayuda al transporte y absorción del calcio e, incluso, parece retardar o impedir -junto con la vitamina C- las metástasis cancerosas. También juega un papel importante en el desarrollo del cerebro y en el crecimiento y se asocia a la inteligencia y a la memoria, así como la metionina, de extraordinaria importancia para el metabolismo de la insulina particularmente arginina e histidina, que son muy apropiados para la alimentación infantil. En cuanto a la isoleucina, la leucina y la valina participan, juntos, en la producción de energía muscular, mejoran los trastornos neuromusculares, previenen el daño hepático y permiten mantener en equilibrio los niveles de azúcar en sangre, entre otras funciones. Por lo que respecta a la metionina se sabe que el hígado la utiliza para producir s-adenosi-metionina, una sustancia especialmente eficaz para tratar enfermedades hepáticas, depresión, osteoartritis, trastornos cerebrales, fibromialgia y fatiga crónica, entre otras dolencias. Además actúa como potente agente detoxificador que disminuye de forma considerable los niveles de metales pesados en el organismo y ejerce una importante protección frente a los radicales libres. La quinoa también contiene cantidades interesantes de fenilalanina -un estimulante cerebral y elemento principal de los neurotransmisores que promueven el estado de alerta y el alivio del dolor y de la depresión, entre otras funciones-, de treonina –que interviene en las labores de desintoxicación del hígado, participa en la formación de colágeno y elastina, y facilita la absorción de otros nutrientes- y triptófano -precursor inmediato del neurotransmisor serotonina por lo que se utiliza con éxito en casos de depresión, estrés, ansiedad, insomnio y conducta compulsiva). Sus ácidos grasos(oscila sólo entre el 4 y el 9%) contiene básicamente ácido linoleico (omega 6), ácido graso poliinsaturado de amplios efectos biológicos positivos para la salud. Es rica en minerales (fósforo, potasio, magnesio y calcio),vitaminas (vitamina E y de varias vitaminas del grupo B).y no contiene gluten. Por lo que respecta a la fibra supone el 6% del peso total del grano y es la que hace que la ingesta de quínoa favorezca el tránsito intestinal, regule los niveles de colesterol, estimule el desarrollo de flora bacteriana beneficiosa y ayude a prevenir el cáncer de colon.









Aunque la presencia del magnesio en el organismo sea mucho menos importante que el calcio y el fósforo (apenas 30 gramos en un adulto medio), sus funciones son tan o más primordiales. El magnesio resulta clave para la correcta transmisión de los impulsos nerviosos, el trabajo de los músculos (en especial el músculo cardíaco), la permeabilidad celular, la producción de más de 300 enzimas, la replicación del ADN y la neutralización de la excitación celular que provocan las hormonas del estrés. Del magnesio depende el metabolismo de los macronutrientes (grasas, azúcares y proteínas), y el buen funcionamiento de las células hepáticas.