La homeopatía, una forma natural de mejorar la calidad de vida
La homeopatía es un tipo de medicina alternativa que emplea remedios carentes de ingredientes químicamente activos; de ahí que sus tratamientos no sean tóxicos ni tengan efectos secundarios y que, por consiguiente, esté indicada para todos: ancianos, niños, embarazadas y adultos. Aunque está terapia nació hace 200 años aproximadamente, en Melilla todavía es desconocida, tal y como explica el homeópata Alberto Cohen Chocrón.
El fundamento de la homeopatía es que “lo similar cure a lo similar”. Así, una sustancia que es capaz de producir en una persona sana determinados síntomas al ingerirla es capaz de curar esos mismos síntomas en un enfermo. Ésta es la principal diferencia entre la medicina homeopática y la alopática o convencional.
De una forma gráfica, Cohen expone, por ejemplo, que a una persona con fiebre un médico tradicional le recetará un antipirético –sustancia que hace disminuir la fiebre–, mientras que un homeópata le dará algo que le provoque la fiebre, teniendo siempre en cuenta la sintomatología del paciente.
En este sentido, Cohen señala que cada uno tiene un tipo de medicamento característico no sólo por los síntomas cuando enferma sino también por su forma de ser y de actuar: si es más o menos nervioso, si le afecta más o menos el frío, la postura en la que duerme o cómo afronta su enfermedad. Todas estas características orientan hacia un remedio homeopático que se conoce como Simillimum y que es el que se debe administrar a una persona concreta para tratar cualquier patología.
Las peculiaridades de la homeopatía no terminan ahí, entre otras cosas, porque no trata las patologías específicas de las personas sino al individuo en su conjunto. Así, por ejemplo, si un paciente recurre a esta terapia por un problema de alergia no deberá tomar un medicamento específico para la alergia sino el que más se asemeje al cuadro patológico que presente.
Estas particularidades hacen que los tratamientos sean largos, por lo que muchas personas lo abandonen antes de terminarlo, al menos, es lo que ocurre con varios melillenses.


